Primer gran pulso social contra Milei: las claves de la media jornada de huelga general en Argentina

Primer gran pulso social contra Milei: las claves de la media jornada de huelga general en Argentina

Mes y medio después de la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, el país se echa a la calle por el llamamiento de la principal central sindical y contra la deriva ultraliberal en un escenario económico crítico. Es la primera huelga general en cinco años.

Un manifestante posa con su cartel delante del dispositivo policial este miércoles en Buenos AiresLUIS ROBAYO vía GETTY IMAGES

De 100 días, nada. A los 45 desde que Javier Milei estrenara oficialmente el cargo de presidente de Argentina, miles de trabajadores se han echado a la calle en una media jornada de huelga general que sirve como primer gran pulso contra el populista líder ultraliberal.

En este convulso mes y medio de mandato, Milei ya se ha enfrentado a todo tipo de críticas populares, contra las que ha mostrado una política férrea amenazando con retirar subsidios a quienes fuesen identificados en las manifestaciones. Pero este miércoles, bajo el reclamo de la principal entidad sindical argentina, la Confederación General del Trabajo (CGT), la cita quiere ir más allá, con un fuerte cariz simbólico.

Detrás de la CGT aparecen el resto de sindicatos y numerosos partidos de izquierda, así como de la oposición a La Libertad Avanza, formación que ha aupado a Milei hasta la Casa Rosada tras superar al candidato peronista Sergio Massa.

El impacto en la vida argentina este 24 de enero ha sido moderado, dentro de una amplia variación entre sectores, a la espera de los datos oficiales más allá de los miles y miles de asistentes a la protesta central en Buenos Aires, en las inmediaciones de la plaza del Congreso y bajo un enorme dispositivo policial.

El sector aéreo ha notado severamente los paros. Cientos de vuelos han sido cancelados y decenas reprogramados por decisión de entidades como Aerolíneas Argentinas o JetSmart. Los bancos, aupados por el llamamiento de la central sindical La Bancaria, han cerrado sus puertas al mediodía, cierres a los que se ha sumado el mundo de la cultura, activo contra los primeros pasos del nuevo Ejecutivo. 

Por contra, durante las horas centrales del día, otros sectores clave como supermercados, comercios, restauración y transportes (que programó cortes desde las 19:00 hasta medianoche) han operado con relativa normalidad para ser una fecha veraniega de mitad de semana.

En los albores del mandato de Milei, esta ya es una cita histórica, por ser la primera huelga general en cinco años en Argentina, que no veía cómo se paralizaba el país por protestas sociales desde el 29 de mayo de 2019, pese a la creciente crisis económica.

Por qué se celebra esta media jornada de huelga general

En un país hundido por una inflación sin control que alcanzó el 211,4% a cierre de 2023, el descontento se centra este miércoles en las primeras medidas planteadas o directamente aprobadas por el Gobierno de Milei, en su estrategia de desregularizar y reconstruir la economía nacional

Entre gritos de "la patria no se vende", el foco apunta contra el inmenso decreto de necesidad y urgencia (DNU), que incluye la desregulación del comercio, la industria y los servicios a nivel nacional, deja sin efecto las restricciones a la oferta de bienes y servicio e igualmente anula "toda exigencia normativa" que vaya contra los precios de mercado y la libre iniciativa privada.

Precisamente, la DNU generó el primer rifirrafe entre el Ejecutivo y la CGT, que reclamó ante la Justicia su contenido. En una sentencia que generó gran impacto en el país, la Cámara Nacional del Trabajo tumbó temporalmente lo relativo a la reforma laboral, que incluía medidas como la ampliación del periodo de prueba hasta los ocho meses, la incorporación de los bloqueos o toma de instalaciones como causa de despido, o diversos cambios en el sistema de indemnizaciones o la reducción de las licencias por embarazo, entre otras medidas.

Igualmente, las protestas piden el freno a la llamada 'Ley Omnibus', que sigue su camino parlamentario, en cuyo interior se incluye una declaración de "emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social hasta el 31 de diciembre de 2025". 

En la práctica una 'carta blanca' para dar poderes superiores al Ejecutivo. De aprobarse (cuestión difícil a día de hoy), Milei tendría potestad para decidir sobre cuestiones que actualmente sólo son competencia del Parlamento, donde La Libertad Avanza cuenta con una evidente minoría.

Quién está detrás de la convocatoria

La entidad responsable de la movilización es la Confederación General del Trabajo (CGT). Se trata del mayor estamento sindical del país, cuenta con más de seis millones de afiliados (la población nacional es de 45 millones) y tiene una orientación peronista, el 'enemigo número 1' de Milei y su causa ultraliberal.

Pero la CGT no está sola. Junto a ella participan entidades relevantes laboralistas como la Central de Trabajadores de la Argentina (cerca de 1,5 millones de afiliados), la Asociación Trabajadores del Estado (350.000 miembros) o La Bancaria. Junto a ellas aparecen numerosas organizaciones de derechos humanos y la mayor parte de los partidos opositores a Milei.  

Vista aérea de la principal protesta por la huelga general en ArgentinaGetty Images

La comunidad argentina contraria a Milei también se ha dejado ver en capitales de todo el mundo, como en México D.F., París, Bruselas o Madrid. Bajo la convocatoria de la plataforma ‘Argentina Soberana', decenas de ciudadanos han denunciado el "afán desregulador" del líder ultraliberal, que consideran "está conduciendo a la desaparición del Estado y el avasallamiento de la clase trabajadora".

Qué dice (y hace) Milei al respecto

El presidente, que ha optado por permanecer en su residencia oficial, ha restado importancia a una movilización que no ha afectado, en sus palabras, al "funcionamiento" del país. 

"Me llegan imágenes de todo el país abierto y trabajando. Fui a una estación de servicio y encontré a todos trabajando. Y luego a una fábrica de ácidos amoníacos y todos trabajando. Es importante mostrar ese país. El país que trabaja y no quiere seguir con estos aprietes y extorsiones", ha aseverado a primera hora.

En la previa, había tratado de restar valor a "un gran sinsentido, una complicación y una pérdida de dinero" que va "contra muchos argentinos". En un llamamiento a seguir trabajando con normalidad, Milei ha apuntado que esta huelga "va contra lo que quiere la mayoría, vivir en paz en un país donde se empiecen a hacer las cosas bien", admitiendo eso sí que este "es un momento sumamente complicado".

Su vicepresidenta, Patricia Bullrich, sí se ha echado a la calle, pero para afirmar que "el país no para; paran las mafias", como ha aseverado en diferentes vídeos y declaraciones compartidas en sus redes sociales.

El Gobierno ha habilitado un número de teléfono para recibir denuncias de aquellos ciudadanos que pudiesen recibir presiones o amenazas por intentar acudir a sus puestos por parte de piquetes y otros manifestantes, un movimiento que llega en paralelo al aviso de la Justicia argentina. Una resolución del juez federal Ernesto Kreplack, insta a las fuerzas policiales a no interceptar ni filmar a personas por su participación en las protestas pacíficas en las calles.

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Miguel Fernández Molina (Sabiote, Jaén, 1987) es periodista licenciado por la UCM. Trabajó ocho años en el medio digital 'Mundotoro' antes de llegar a 'El HuffPost', donde ejerce de responsable de cierre y escribe sobre deporte, internacional y política, entre otros campos. Puedes contactar con él en miguel.fernandez@huffpost.es