Starmer reacciona a la caída del laborismo con laborismo: "reconstruirá" la relación con Europa y nacionalizará British Steel
Global
Global

Starmer reacciona a la caída del laborismo con laborismo: "reconstruirá" la relación con Europa y nacionalizará British Steel

El 'premier' británico responde a los malos resultados de su formación en las  elecciones municipales, escocesas y galesas con anuncios dirigidos a materializar los "cambios" que prometió en la campaña de 2024. Desde la nacionalización de la mayor siderúrgica del país, pasando un programa de ayudas para jóvenes, a un mensaje directo al Reform de Farage: "No es solo un estafador, es un oportunista".

El primer ministro de Reino Unido, sir Keir Starmer, durante su discurso tras la debacle del Partido Laborista en las últimas elecciones municipales.REUTERS/Elizabeth Piper

A medida que se iban confirmado los resultados de la última gran cita con las urnas de la sociedad británica, las elecciones municipales y las regionales de Escocia y Gales, todos los focos se situaban de forma aún más directa ante el mensaje que el primer ministro y líder del Partido Laborista, sir Keir Starmer, ha pronunciado este lunes. Muchos esperaban que apretase el botón rojo ante una debacle electoral por la que ya se alzaron voces de su formación que pedían su cabeza hace tres días. La respuesta del premier ha sido reaccionar con más laborismo a la caída del laborismo: desde reconstruir lazos con la Europa comunitaria a ayudas para jóvenes o nacionalizar la mayor siderúrgica británica.

Starmer ha pronunciado un discurso este lunes en el que promete materializar los "cambios" que prometió en la campaña electoral de 2024, cuando la acumulada sucesión de tories con escándalos en Downing Street le había dejado a tiro de piedra la mayoría absoluta de la que hoy goza, pero que se ha visto comprometida ante la caída que ha capitalizado los populistas y extremistas de UK Reform, el partido del euroescéptico Nigel Farage. 

Es el mismo político que fue clave en las campañas de desinformación que acompañaron al referéndum del Brexit y hoy vive un nuevo auge tras recibir la bendición —y financiación— de personas como el magnate Elon Musk o el apoyo de la propia Administración Trump. Pero, ¿de qué magnitud ha sido el bajón que ha sufrido la mayor formación de centroizquierda en Reino Unido? 

Para hacerse una idea, solo en Inglaterra, los de Starmer se han dejado 1.400 concejales, pero también han pasado a ser tercera fuerza en Gales, tras haber pasado la friolera de 27 años en su Ejecutivo regional. Se han impuesto los independentistas de Plaid Cymru, mientras que Reform ha sido la segunda candidatura más votada. En Escocia el laborismo ha retenido la segunda plaza y el porcentaje de intención de voto, pero se han dejado cuatro escaños que le sitúan con el mismo número de asientos que la derecha populista de Farage.

Precisamente, en la otra cara de la moneda, Reform, que partía desde la parca cifra de un solo edil, ha crecido más de lo perdido por el laborismo con una sencilla consigna que no necesitó de proclamas que aludieran nada más que al partido oficialista: "Vota Reform. Saquemos a Starmer". A mayores de eso, los de Farage han irrumpido en Gales y en Escocia con un resultado histórico, de 34 y 17 escaños, respectivamente.

Starmer responde a las proclamas populistas: más integración en Europa y nacionalizar empresas estratégicas

"Este gobierno laborista se definirá por reconstruir nuestra relación con Europa, por colocar a Gran Bretaña en el centro de Europa, para que seamos más fuertes en la economía, más fuertes en el comercio, más fuertes en la defensa, en fin, en todo". Con esta promesa, Starmer ha hecho mención a una anterior, la de materializar lo que rezaba su pancarta electoral en 2024: 'Changes'. Para que esos cambios le den una vuelta a la tortilla de una popularidad que ha caído estrepitosamente en los últimos dos años, el premier británico ha puesto sobre la mesa otra promesa, la de que "Gran Bretaña cambiará de dirección".

En esa línea, y en una medida extremadamente extraña para un país europeo y referente capitalista del libre mercado, Starmer ha anunciado que la mayor siderúrgica del país, British Steel, será nacionalizada. El Ejecutivo laborista había apostado por la intervención de parte de esta compañía estratégica cuando se vio amenaza la factoría de Scunthorpe, en primavera del año pasado. Ahora, Londres busca ir más allá y garantizar que no habrá peligro de cierre de otros altos hornos en manos del sector privado. Concretamente, en las del grupo chino Jingye.

"En Scunthorpe hemos estado negociando con el propietario actual, pero no ha sido posible una venta comercial", ha recordado Starmer sobre lo sucedido desde abril de 2025, pero adelantando que "puedo anunciar que esta semana se presentará una ley que otorgará al gobierno poderes". A falta de conocer cómo respiran las filas laboristas, se presupone que la mayoría absoluta permitirá que este anuncio sea materializado sin giros inesperados. Cabe recordar que British Steel representa toda la producción primaria de acero en Reino Unido. Su desaparición supondría la desaparición de miles de puestos de trabajo, pero también del proceso industrial en dicho país.

Por otra parte, esa promesa de que "Gran Bretaña cambiará de rumbo" no se ha formulado únicamente en términos económicos. También políticos. Starmer se ha referido concretamente a la próxima cumbre con la Unión Europea, en el que uno de los grandes puntos fuerte es la recuperación y reintegración de Reino Unido en el programa de intercambio de estudiantes Erasmus+. Pero ha sido más relevante lo que ha dicho de su rival inmediato, Reform UK.

Starmer ha tachado a Farage de "estafador". Se ha remontado a la campaña del BRexit, en la que defendió que la salida de Reino Unido de la Unión Europea lograría que su país fuera más rico, más seguro, al tiempo que se frenaría la inmigración ilegal. "Se burló de Gran Bretaña", ha asegurado Starmer, añadiendo que el líder de Reform "no es solo un estafador, es un oportunista".

Starmer responde a sus detractores en el laborismo y promete dar la batalla: "No voy a retirarme"

En la mencionada rueda de prensa, Starmer no solo despejó qué medidas estrella busca impulsar para relanzar su Gobierno. También fue preguntado acerca de las críticas y peticiones para que se eche a un lado, por parte de compañeros y compañeras del Partido Laborista. En este sentido, la voz que más se ha alzado ha sido la de la diputada Catherine West, quien el fin de semana ya dijo públicamente que "sé que hablo por más personas al desear que [Starmer] dé un paso al lado como nuestro líder" y pidió que alguien desafíe al premier o ella misma podría hacerlo. A ella se sumó su homólogo Tony Vaughan, quien apuesta por una "transición ordenada" hacia un nuevo jefe de los laboristas con "visión clara, convicción y capacidad de inspirar".

Starmer ha sido preguntado a bocajarro por si esta es la última bala, pero no la suya, sino la última oportunidad del Partido Laborista. No es una pregunta política cualquiera cuando se analiza la situación en la que quedaron los conservadores tradicionales, unos tories totalmente eclipsados y superados ante la efervescencia de Reform UK. A ellos le achacó el actual primer ministro "un legado terrible", señalando que los laboristas deben poner "mucha más esperanza y optimismo en lo que decimos". Pero, en clave interna de su formación, ha prometido que "no voy a retirarme".

EL HUFFPOST PARA EL INSTITUTO PULEVA DE LA NUTRICIÓN

En esa línea, Starmer se ha mostrado esperanzado de un cambio de parecer en el electorado, pero también entre sus propios compañeros de partido, al indicar que que "sé que tengo mis detractores, y sé que necesito demostrarles que están equivocados, y lo haré".

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de El HuffPost de actualidad y última hora en Hard News. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en La Voz de Galicia y Radio Voz durante un lustro antes de llegar a El HuffPost en 2021.

Más de Global

Comentar:
comentar / ver comentarios