Trump invita a Erdogan, a Al Sisi y a Milei a formar parte de la Junta de Paz para Gaza "de espaldas" a Israel y Netanyahu se queja de no coordinarlo con ellos
El primer ministro israelí confirmó este sábado que el anuncio estadounidense "no se coordinó con Israel y contradice su política".
Donald Trump vuelve a marcar perfil propio en política internacional, a marcar los tiempos. El presidente de Estados Unidos ha invitado a líderes de bloques y sensibilidades enfrentadas a formar parte de su nueva Junta de Paz para Gaza. El organismo que, según la Casa Blanca, se encargará de garantizar la seguridad y liderar la reconstrucción del enclave palestino tras la guerra.
La curiosidad que hace único al órgano es evidente: por primera vez, mandatarios tan alejados entre sí como Recep Tayyip Erdogan, Abdelfatá al Sisi y Javier Milei han sido llamados a sentarse en la misma mesa para gestionar Gaza. Una combinación diplomática poco habitual que rompe con los esquemas clásicos de mediación, y que ha hecho reaccionar a Israel.
Invitaciones confirmadas y respuestas en estudio
La presidencia turca confirmó oficialmente que Erdogan recibió la carta de Trump el 16 de enero de 2026. Según explicó el portavoz Burhanettin Duran, el mandatario fue invitado como miembro fundador de la Junta.
Egipto también confirmó la recepción de la invitación. El ministro de Exteriores, Badr Abdelatty, señaló que El Cairo estudia la documentación antes de dar una respuesta definitiva, un gesto que subraya la cautela egipcia ante un organismo de diseño estadounidense.
Milei acepta y habla de “honor y responsabilidad”
El primero en pronunciarse públicamente fue Javier Milei, que confirmó la invitación en redes sociales y dejó claro su alineamiento político. "Es un honor para mí que la Argentina integre, como Miembro Fundador, el Board of Peace", escribió.
Milei enmarcó su participación en una línea clara: lucha contra el terrorismo, defensa de la vida, la propiedad y la libertad, y respaldo explícito a la iniciativa de Trump para Gaza. El mensaje refuerza su política exterior de fuerte acercamiento a Washington.
Más países se suman al tablero
Trump no se limitó a tres líderes. Santiago Peña también fue invitado y ya ha expresado su disposición a participar: "Asumimos con honor la responsabilidad de trabajar junto a los Estados Unidos por una paz duradera".
En el caso de Canadá, fuentes citadas por la cadena CTV indican que el primer ministro Mark Carney tiene intención de aceptar, aunque todavía no hay anuncio oficial.
Una junta con nombres influyentes (y polémicos)
Trump anunció que la Junta de Paz incluirá figuras con peso político y económico global. Entre los miembros destacan: Tony Blair, ex primer ministro británico; Marco Rubio, secretario de Estado; Steve Witkoff, enviado especial de Trump; Jared Kushner, yerno del presidente; y ejecutivos como Marc Rowan y Ajay Banga.
La mezcla de políticos, empresarios y exdirigentes internacionales refuerza la idea de que la reconstrucción de Gaza se plantea tanto como un reto de seguridad como económico.
La Junta de Paz para Gaza tiene una grieta inesperada: Netanyahu estalla contra Trump
La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu confirmó este sábado que el anuncio estadounidense "no se coordinó con Israel y contradice su política", un tono crítico poco habitual en la relación entre ambos aliados.
Tras el comunicado, Netanyahu ordenó a su ministro de Exteriores, Gideon Saar, contactar de urgencia con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para exigir explicaciones.
El texto oficial israelí evita detallar los puntos concretos de desacuerdo, pero el mensaje político es inequívoco: Israel no acepta quedar al margen de las decisiones sobre Gaza, ni siquiera bajo el paraguas de una conferencia internacional de paz.
Desde la Casa Blanca, en cambio, se limitan a señalar que la lista de miembros aún no está cerrada y que se anunciarán nuevas incorporaciones en los próximos días.
La clave diferente: Gaza como laboratorio diplomático
Más allá del anuncio, la gran novedad es el enfoque. Trump ha optado por rodearse de aliados ideológicamente dispares, en lugar de un bloque homogéneo. Erdogan y Al Sisi mantienen posiciones muy distintas sobre Oriente Medio; Milei representa un eje político completamente ajeno a la región.
La apuesta parece que aboga por repartir responsabilidades, diluir vetos cruzados y convertir la posguerra en un proyecto multilateral dirigido desde Washington.
Queda por ver si este experimento diplomático funcionará. Pero, de entrada, la Junta de Paz para Gaza ya ha conseguido algo poco común: reunir en un mismo órgano a líderes que rara vez coinciden… salvo por invitación directa de Donald Trump.