Trump ya tiene la Junta de Paz para Gaza, en mitad de la incertidumbre: todo lo que queda por cumplir
La franja palestina no puede pasar pantalla si la fase 1 del plan de pacificación de EEUU no está completa. Todo son dudas, de la ayuda humanitaria al abandono de las armas de Hamás, de la retirada de Israel al papel de la ANP.
La Casa Blanca anuncia a bombo y platillo que Gaza ya ha entrado en la segunda fase del plan de alto el fuego para la franja palestina, firmado el 10 de octubre por Israel y Hamás. La prometió para Navidad, así que va con retraso, pero lo peor es que pasa pantalla sin haber culminado la tarea de la fase 1: la tregua es violada diariamente por Tel Aviv, tanto por acciones armadas como por limitaciones en la entrega de la ayuda humanitaria, denuncia Naciones Unidas.
Su hoja de ruta, que pretende reconstruir la zona devastada por la guerra y remodelar todo Oriente Medio, de paso, tienen un nuevo anuncio de esta madrugada: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que ya ha formado la Junta de Paz, el órgano que supervisará al futuro Gobierno tecnocrático de Gaza. Eso así, a su estilo, ha evitado dar los nombres de sus integrantes, que "se anunciarán próximamente".
Con los meses, parece confirmarse que no estará comandado por el exprimer ministro de Reino Unido, Tony Blair, una figura que genera un enorme escozor en la región. Por encima del elegido, afina Washington, estará Trump, como ya confirmó al anunciar el acuerdo, junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Ya lo dijo Trump: lo comandará él siempre que tenga tiempo. "Estoy muy ocupado", dijo con desdén, como quien se echa a la espalda una tarea que no le gusta porque los demás no valen.
"Es un gran honor para mí anunciar que se ha formado la Junta de la Paz. Los miembros de la Junta se anunciarán próximamente, pero puedo afirmar con certeza que se trata de la Junta más destacada y prestigiosa jamás reunida en ningún momento ni lugar", escribió Trump en un breve mensaje en su red Truth Social que no añade más detalles al respecto.
El enviado de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff, dio la noticia el miércoles, en una breve publicación en X, adelantando que la nueva fase incluirá el establecimiento de un comité de gobierno palestino de transición y el inicio de las complicadas tareas de desarme de Hamas y la reconstrucción. Pero el anuncio incluyó pocos detalles sobre el nuevo comité palestino u otros aspectos clave del plan, lo que indica cuánto trabajo queda por delante. La semana que viene, en el Foro de Davos (Suiza), se espera que el mandatario estadounidense sea más concreto.
A cuentagotas
Por ahora, Trump apenas se ha referido a dos cosas y por encima: la misión internacional que debe apuntalar la paz y el papel de Hamás, el partido-milicia que comanda Gaza desde el año 2007.
Dentro de unas dos semanas, dice el republicano, se publicará más información acerca de los países integrantes de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, en inglés), el contingente de la ONU que debe garantizar en el futuro la seguridad y desmilitarización de Gaza, tal y como estipular el plan de paz de 20 puntos de Trump.
Y en la misma publicación en redes, expone que está convencido de que se logrará "un acuerdo integral de desmilitarización con Hamás, que incluirá la entrega de todas las armas y el desmantelamiento de todos los túneles".
El magnate ha agregado, que desde el alto el fuego, su equipo ha contribuido a la entrega de niveles récord de ayuda humanitaria a Gaza, alcanzando a la población civil a una velocidad y escala históricas. De nuevo, sin datos.
La fase 1 no está completa
De tener éxito, este plan permitiría la reconstrucción de una Gaza desmilitarizada bajo supervisión internacional, la normalización de las relaciones entre Israel y el mundo árabe, y la creación de una posible vía hacia la independencia palestina.
Pero si el acuerdo se estanca, Gaza podría quedar atrapada en un limbo inestable durante los próximos años, con Hamás manteniendo el control de partes del territorio, el Ejército de Israel imponiendo una ocupación indefinida y sus residentes estancados, sin hogar, desempleados, sin poder viajar al exterior y dependiendo de la ayuda internacional para seguir vivos.
"Haremos todo lo posible para ver si podemos colaborar con el pueblo palestino y probar algo nuevo", declaró un funcionario estadounidense, a la agencia Associated Press, que habló bajo condición de anonimato para poder hablar sobre el plan en desarrollo. "Será difícil", reconoció.
El alto el fuego entró en vigor el 10 de octubre, poniendo fin a dos años de combates entre Israel y Hamás. También incluyó la liberación de todos los rehenes restantes retenidos en Gaza a cambio de cientos de palestinos retenidos por Israel.
Aunque se ha mantenido en gran medida, ambas partes se acusan mutuamente de violaciones constantes. El fuego israelí ha matado a más de 400 palestinos, según funcionarios sanitarios de Gaza. Israel afirma haber atacado a militantes o haber respondido a violaciones del alto el fuego, pero los palestinos afirman que decenas de civiles han recibido disparos.
Mientras tanto, militantes palestinos siguen reteniendo los restos del último rehén: un policía israelí muerto en el ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra. El primer ministro israelí, Netanyahu, ha dejado claro que no tiene prisa en avanzar hasta que se recuperen los restos.
Netanyahu pareció restar importancia al anuncio de Witkoff, considerándolo simbólico, y calificó la creación de un nuevo comité palestino como un " acto declarativo ".
Cómo será el nuevo Gobierno
El nuevo comité estará formado por expertos palestinos independientes que gestionarán los asuntos diarios de Gaza bajo supervisión estadounidense. El anuncio del miércoles no especificó quiénes integrarán el comité. Sin embargo, los demás mediadores del alto el fuego -Egipto, Turquía y Qatar- indicaron que este estaría dirigido por Ali Shaath, ingeniero y exviceministro de la Autoridad Palestina en Cisjordania.
El funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que se esperan otros nombres en los próximos dos días y que el comité se centrará en atraer inversiones y mejorar la calidad de vida. “Este será realmente un comité tecnocrático”, dijo. “Parece ser un grupo que busca la paz”.
En el debate previo, esos mediadores han filtrado algunos detalles, que están por confirmar por EEUU:
- El comité reportará a la Junta de Paz, un grupo de líderes mundiales que supervisa el alto el fuego y está liderado por Trump. Si el comité palestino es visto como una simple fachada, corre el riesgo de no obtener apoyo público.
- Sus poderes exactos siguen sin estar claros. Hamás ha declarado que disolverá su gobierno una vez que el comité asuma el cargo, pero no ha dado señales de desmantelar su rama militar ni sus fuerzas de seguridad.
- La Junta supervisará el alto el fuego, la reconstrucción y un proceso de reforma abierto por parte de la Autoridad Palestina, con el objetivo de que algún día la autoridad reconocida internacionalmente pueda regresar a Gaza para gobernar.
El funcionario estadounidense afirmó que se han cursado invitaciones para la junta, pero se negó a nombrar a ninguna de las personas que se espera que se unan. "Va a ser una lista excelente", afirmó. El desafío clave será formar una junta que pueda trabajar con Israel, Hamás, los mediadores y las agencias de ayuda internacional.
Parece haberse realizado un nombramiento clave. Se espera que Nickolay Mladenov, expolítico búlgaro y enviado de la ONU para Oriente Medio, sea el representante de la junta sobre el terreno. Ya se ha reunido con Netanyahu y líderes palestinos en la Cisjordania ocupada.
Tropas para Gaza
El plan de Trump prevé la formación de una Fuerza Internacional de Estabilización para mantener la seguridad y entrenar a la policía palestina para que algún día tome el control. Dicha fuerza aún no se ha formado y no se ha anunciado una fecha de despliegue.
El funcionario estadounidense insistió en que hay “gran entusiasmo” por la fuerza y dijo que habrá anuncios importantes en las próximas semanas.
Pero la estructura de mando y las autoridades de la fuerza siguen siendo desconocidas. Hamás afirmó que se opondrá a cualquier intento de la fuerza por desarmarlo, y es posible que las naciones contribuyentes no quieran arriesgarse a enfrentamientos con el grupo militante. Israel, por su parte, duda en confiar sus necesidades de seguridad a un organismo internacional.
La esencial reconstrucción...
El plan de Trump exige un esquema de desarrollo económico para “reconstruir y energizar Gaza”, que sufrió una destrucción generalizada durante la guerra y donde la mayoría de los 2 millones de habitantes del territorio están desplazados y desempleados.
Aún no se ha anunciado ningún plan de ese tipo y no está claro quién pagará un proceso que la ONU estima que costará 70.000 millones de dólares.
... y el desarme y la retirada
El acuerdo de alto el fuego exige que Hamás entregue sus armas bajo la supervisión de observadores internacionales. Los militantes que se desarmen recibirán amnistía y la opción de abandonar Gaza.
Sin embargo, Hamás, cuya ideología se basa en la resistencia armada contra Israel, ha dicho que no se desarmará hasta que Israel ponga fin a su ocupación de los territorios palestinos.
Bassem Naim, un alto funcionario de Hamás, declaró a The Associated Press el mes pasado que el grupo está dispuesto a congelar o almacenar sus armas mientras se desarrolla un proceso político, quizás durante muchos años. No está claro si eso sería suficiente para Israel.
El no desarmar a Hamás podría conducir a nuevos combates con Israel y enfrentamientos con tropas internacionales, y podría bloquear el progreso del resto del plan de paz.
En virtud del alto el fuego, Israel se retirará de toda Gaza, con excepción de una pequeña zona de contención a lo largo de la frontera. Actualmente, Israel mantiene el control de poco más de la mitad de Gaza.
El plan dice que las retiradas futuras se basarán en “estándares, hitos y plazos vinculados a la desmilitarización” que serán negociados por Israel, Estados Unidos, la fuerza internacional y otros “garantes”.
No hay plazos firmes para futuras retiradas, e Israel podría negarse a retirarse aún más.
El papel de la ANP
El plan exige una reforma de la Autoridad Palestina, liderada por Mahmoud Abbas, que gobierna Cisjordania , y la creación de condiciones para una “vía creíble” hacia un Estado palestino.
Los funcionarios palestinos dicen que han comenzado a realizar reformas en áreas clave como la corrupción, el sistema educativo y los pagos a las familias de prisioneros condenados en ataques contra israelíes.
Israel rechaza la creación de un Estado palestino y se opone a cualquier papel de la autoridad en la Gaza de la posguerra. Sin una vía hacia la creación de un Estado , cualquier apoyo palestino al nuevo sistema podría desmoronarse. El plan tampoco ofrece parámetros ni plazos claros para el proceso de reforma.