Un niño de 11 años pasea por una playa y encuentra por casualidad el molar de un pariente extinto del elefante que vivió hace 1,8 millones de años
"Apenas diez minutos antes Charlie estaba diciendo cuánto le gustan los elefantes".
Buscar conchas, piedras curiosas o pequeños tesoros naturales forma parte de la experiencia de muchos días de playa. Sin embargo, lo que encontró un niño de 11 años en la costa inglesa difícilmente volverá a repetirse. Se trata de un diente fosilizado de un pariente extinto del elefante que habitó la Tierra hace aproximadamente 1,8 millones de años.
El protagonista de la historia es Charlie Orchard-Lisle, un apasionado de los elefantes que paseaba junto a su familia por la playa de East Lane, en Bawdsey, en el condado de Suffolk, cuando un objeto con apariencia de roca llamó su atención en la orilla.
Un objeto extraño entre las olas
Según relató su madre, Eleanor, el descubrimiento se produjo de manera completamente casual durante un paseo familiar el pasado 24 de mayo. "Íbamos caminando y apenas diez minutos antes Charlie estaba diciendo cuánto le gustan los elefantes", explicó. Poco después, ambos vieron un objeto parcialmente cubierto por el agua que destacaba entre la arena y las piedras.
"Lo recogimos y mi marido se acercó. Nos dimos cuenta de que era algo diferente. Tenía una atmósfera distinta", recordó. La pieza, de unos diez centímetros de ancho, no parecía una roca cualquiera. Su forma y textura despertaron la curiosidad de la familia, que decidió fotografiarla y consultar con especialistas.
Un molar de hace 1,8 millones de años
La sorpresa llegó cuando el profesor Adrian Lister, investigador principal de Paleontología del Museo de Historia Natural de Londres, examinó las imágenes y confirmó el origen del hallazgo. Se trataba del molar superior izquierdo de una Anancus avernensis, un mamífero extinto emparentado con el actual elefante africano de sabana. Este antiguo proboscídeo vivió hace alrededor de 1,8 millones de años, mucho antes de la aparición del ser humano moderno, por lo que el descubrimiento constituye una pieza paleontológica de enorme interés.
La familia cree que el diente permanecía enterrado en los característicos acantilados rojizos de Bawdsey y que la erosión costera terminó desprendiéndolo hasta dejarlo al alcance de las olas. Los expertos coinciden en que la acción del mar y el desgaste natural de terreno pueden sacar a la luz fósiles que han permanecido ocultos durante millones de años.
Para Eleanor, lo más sorprendente es pensar que un objeto con semejante antigüedad pudiera encontrarse durante un paseo cualquiera. "Es realmente increíble. No puedo creer que se pueda encontrar algo tan antiguo, que existió hace 1,8 millones de años, y que simplemente aparezca en la playa", aseguró.