Tiene un 92% de agua, aporta el 25% de la vitamina C diaria y mejora la función vascular: lo que un estudio confirma sobre la sandía
No solo es una fruta refrescante, sino que también aporta beneficios a la salud.
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, pocas frutas se vuelven tan protagonistas como la sandía. Presente en playas, terrazas y reuniones familiares, su sabor fresco y su enorme capacidad para hidratar la han convertido desde hace años en uno de los alimentos más queridos de la temporada. Además de ser un clásico contra el calor, también aporta beneficios importantes para la salud y la calidad de la alimentación.
Más allá de su popularidad en verano, la ciencia empieza a fijarse cada vez más en las propiedades nutricionales de esta fruta. Diversos estudios recientes han relacionado el consumo habitual de sandía con una mejor calidad de la dieta y posibles beneficios para la salud cardiovascular, gracias a su combinación de agua, antioxidantes y compuestos naturales que favorecen la circulación sanguínea.
Según datos nutricionales difundidos por Independent.co, esta fruta supera el 90% de agua y una ración de dos tazas aporta 80 calorías. Además de alrededor del 25% del valor diario de vitamina C, también suma vitamina A, B6 y potasio. Por todo ello, se convierte en una de las opciones más completas y refrescantes para combatir el calor y mantenerse hidratado durante el verano.
Sus beneficios cardiovasculares
Un análisis publicado en Nutrients a partir de encuestas nutricionales de Estados Unidos dicta que quienes consumen sandía con regularidad tienden a tener una dieta de mejor calidad y a ingerir más fibra, magnesio, potasio, vitamina A y vitamina C, al tiempo que registraban menos azúcares añadidos y grasas saturadas. En otras palabras, no solo se trata de una fruta ligera, sino de un alimento que encaja bien en patrones de alimentación más equilibrados.
De la misma forma, varios investigadores de la Universidad Estatal de Luisiana observaron, en un ensayo controlado con placebo, que dos semanas de jugo de sandía al día mejoraron la función endotelial y algunos indicadores de la microcirculación durante episodios de hiperglucemia inducida en adultos sanos. No obstante, el propio equipo advirtió que el estudio fue pequeño y que hacen falta más trabajos antes de sacar conclusiones definitivas.
La investigación se centró en dos compuestos de la sandía implicados en la producción de óxido nítrico: la L-citrulina y la L-arginina, que ayudan a que los vasos sanguíneos se relajen y se dilaten, una característica crucial para una circulación y una función cardiovascular saludables. A eso se suma el aporte de licopeno, especialmente alto en la sandía de pulpa roja, un antioxidante muy estudiado por su papel frente al estrés oxidativo.