Premios Goya 2026: 'Los domingos', la verdadera ganadora frente a 'Sirat' en la gala de las lenguas cooficiales y el necesario foco en la lengua de signos
Aunque 'Sirat' se ha alzado con seis Goyas, la película de Alauda Ruiz de Azúa se ha llevado los premios principales.
No podemos decir que hayamos disfrutado de una gala de los Goya especialmente divertida. ¿Acaso alguna lo es? Lo cierto es que no. Pero sería injusto decir que ha resultado aburrida, ni mucho menos. Además, nadie podrá reprochar a los ganadores y ganadoras de la noche haberse excedido demasiado. Ni siquiera Susan Sarandon o Gonzalo Suárez, Goya Internacional ella, y Goya de Honor él, se fueron de tiempo.
Es verdad que había una limitación, pero todos la cumplieron. Y quien sabía que iba a ir justa de tiempo, como Eva Libertad, metió el turbo en su discurso de aceptación al Goya a Mejor Dirección Novel por Sorda. Y le dio tiempo a decir lo que tenía que decir, entre otras cosas que "la mayoría de las personas quieren comprender y construir una sociedad más justa". Y también lo hizo su hermana...
Pero antes de hablar de Miriam Garlo hay que hacerlo de las dos triunfadoras de la noche. La película que se hizo con más Goyas fue Sirat. Seis fueron los que se llevó, que no son pocos: Mejor dirección de arte, Mejor dirección de fotografía, Mejor dirección de producción, Mejor sonido, Mejor montaje, Mejor música original.
Sin embargo, la verdadera ganadora de la 40º edición de los Goya fue Los domingos, que se hizo con cinco galardones, pero logró los más importantes. La cinta de Alauda Ruiz de Azúa obtuvo el Goya a Mejor película, Mejor guion original, Mejor dirección, Mejor actriz protagonista para Mejor actriz de reparto.
El necesario discurso de Miriam Garlo, primera ganadora sorda
Y ahora sí viene Miriam Garlo. Si Eva Libertad se hizo con un Goya como directora por Sorda, su hermana Miriam Garlo lo logró como Mejor actriz revelación por esta película. Garlo fue la primera nominada sorda y se hizo con el galardón por su brillante interpretación.
“Estoy hablando dos idiomas al mismo tiempo y solo tengo un cerebro”, comenzó Garlo, que efectivamente usaba el castellano y la lengua de signos, que por cierto esta reconocida como lengua oficial en España desde 2007. Que no se nos olvide.
"Esta película es un sueño que se ha hecho realidad. Gracias a Álvaro (Cervantes) por convertirse en el compañero ideal. Gracias a mi Eva Libertad por ser mi hermana y porque tu sensibilidad me protege", a lo que siguió su deseo de compartir este Goya "con todas las personas con discapacidad, sobre todo para la comunidad sorda. Este premio es para las mujeres sordas, las que han sido madre y las que no".
"Sin comunicación somos muebles, sin comunicación no hay respeto, sin respeto somos un fracaso cultural como sociedad. Aprendamos lengua de signos si podemos, y si no, usemos nuestra inteligencia, nuestros cuerpos y nuestro arte para comunicarnos”.
Pero hubo más. Miriam Garlo recordó algo importante que mucha gente olvida. Las personas que no oyen son sordas, no mudas: "Ningún ser humano es invisible. Ninguna persona sorda es muda. Somos personas sordas, tenemos identidad propia y una voz propia, pero no siempre es oral", finalizó la actriz, no son antes condenar los genocidios y lanzar vivas a la lengua de signos y al cine invisible.
Por cierto, su compañero de reparto, Álvaro Cervantes, Goya al Mejor actor de reparto, dijo en su discurso que "la mitad de este Goya es de Miriam Garlo". "La empatía no se puede basar solo de buenas intenciones, si no de revisar nuestros propios privilegios", añadió.
Catalán, gallego, euskera... y lengua de signos
A nadie le sorprendió que José Ramón Soroiz se hiciera con el Goya a Mejor actor por Maspalomas. No es un hombre de largos discursos, pero por supuesto utilizó su momento para ofrecer unas palabras, y lo hizo prácticamente entero en euskera.
Pasó al castellano para señalar que "es maravilloso lo que me está pasando por Maspalomas. Me habéis hecho muy feliz y ojalá todos los Vicentes del mundo también lo sean". Y después siguió en su lengua materna.
No ha sido el único. Ha sido sin duda una gala marcada por la lengua de signos, y por el catalán, el euskera, que utilizó brevemente Nagore Aranburu al obtener su Goya a Mejor Actriz de Reparto por Los Domingos, y en menor medida en gallego. Bad Gyal y Rigoberta Bandini cantaron, cada una por su lado, en catalán.
Hubo mucho catalán, algo lógico teniendo en cuenta que la gala tuvo lugar en Barcelona. Pero sobre todo se utilizó el castellano, la lengua común, aunque eso implicó que Rigoberta y el actor Enric Auquer, que se conocen desde hace mucho tiempo, son amigos y entre ellos hablan catalán, comentaran lo raro que les hacía conversar entre sí en castellano.
Ha habido además otros premiados que han agradecido en sus lenguas sus Goyas, pero lo verdaderamente bonito e importante ha sido cuando al principio de la gala, Luis Tosar y Rigoberta Bandini han utilizado las lenguas cooficiales de España y no han olvidado la de signos, que como señalé al principio, ha tenido un gran foco en esta gala. Que no se nos olvide, por favor.
Luis Tosar y Rigoberta Bandini, unos presentadores poco presentes
Los Goya 2026 contaron como maestros de ceremonias a Luis Tosar y Rigoberta Bandini, uno de los mejores actores españoles y una cantante imprescindible. Y empezaron por todo lo alto cantando Hoy puede ser un gran día, de Serrat. Ha habido baile y todo.
Han tenido sus momentos, pero lo cierto es que por los motivos que sean, han sido unos presentadores con poco protagonismo. "Nos ha quedado una gala apañada", dijo Rigoberta Bandini al despedirse.
Alba Flores puso a cantar al público y se acordó de sus abuelos... pero no de Lola Flores
Alba Flores vivió una gran noche. No obtuvo el Goya a Mejor Película Documental por Flores para Antonio, pero sí se hizo con el premio a Mejor canción junto a Silvia Pérez Cruz.
Lo primero que hizo fue poner el Goya mirando al cielo para dedicárselo a su padre, a Antonio Flores, después sacó el folio doblado en el que llevaba el discurso y se puso a hablar muy emocionada.
"Gracias por esta película, esta catarsis y esta sanación". También dio las gracias a Silvia Pérez Cruz por "haberme ayudado a parir una canción por primera vez en mi vida. Siento que este premio es para la música de mi padre".
No terminó sin dedicar el galardón a "la influencia musical de nuestras familias", acordándose especialmente no de la archiconocida y recordada Lola Flores, sino de su abuelo paterno, el Pescaílla, y de su "desconocida abuela Violeta", que le cantaba nanas para dormir. Y para rematar, empezó a cantar No dudaría, tan necesaria "en estos tiempos que estamos viviendo" y gritó "Viva Palestina libre".
Una alfombra roja muy blanca (salvo excepciones)
No hay evento de altura que se precie sin su correspondiente alfombra roja. Pero la del Auditori de Barcelona para los Goya fue más blanca, el color elegido mayoritariamente por quieres desfilaron por la alfombra roja de la gran fiesta del cine español.
Hubo eso sí alguna excepciones como Patricia López Arnaiz, con un Loewe amarillo, o Susana Abaitua, que se vistió de verde de la mano de Vivienne Westwood. También destacaron Oliver Laxe con un traje rojo de terciopelo de Mansolutely o Marc Clotet, con transparencias.
Comedia con Karla Sofía y un ‘mensaje del futuro’ desde Argentina
Ha habido otros momentos reseñables como cuando Karla Sofía Gascón se ha reído de sí misma cuando salió a entregar el Goya a Mejor Película Iberoamericana junto a Paco León. "Damos los premios, que nos han dicho que seamos serios", ha comentado ella, frente a lo que Paco León le ha espetado: "Tú eres de decir tonterías". Sí, efectivamente, pero la Academia de Cine ya le perdonó hace mucho tiempo.
Ese Goya fue a parar a la argentina Belén, y el mensaje de su directora, Dolores Fonzi, ha sido un aviso para los españoles: "La ultraderecha vino a destruirlo todo, no caigan en la trampa, vengo del futuro. El presidente puso en venta en agua. Que no les pase a ustedes". Pues bien claro quedó en una gala muy reivindicativa, en la gran fiesta del cine español que son los Goya. El año que viene más.