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La brutal hazaña de una espía coja que fue un quebradero de cabeza para los nazis

La brutal hazaña de una espía coja que fue un quebradero de cabeza para los nazis

Cruzó los Pirineos y desquició a los nazis.

Persona fumando con sombrero, camisa y corbata.Getty Images

En los libros de historia hay figuras cuya valentía fue silenciosa, casi invisible, y aun así decisiva. Una de ellas es Virginia Hall, una espía con una sola pierna que se convirtió en el terror de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. 

Su historia, podría encajar perfectamente en la trama de una gran película. Mezcla determinación, ingenio y una hazaña física que desafía la lógica. Virginia hizo lo impensable y cruzó a pie los Pirineos huyendo de la Gestapo con una prótesis de madera.

A lo largo de su vida, recibió condecoraciones de los tres países a los que sirvió: la Legión de Honor en Francia, la Medalla de la Libertad en Estados Unidos y la MBE (Miembro del Imperio Británico) en Reino Unido.

Una agente que fue una amenaza real

Nacida en Estados Unidos, Virginia Hall no parecía tener las “credenciales” para convertirse en espía. En los años 30 y 40, ser mujer ya era una barrera. Ser mujer con una pierna amputada, directamente una condena al anonimato. 

Sin embargo, Hall desafió todos los pronósticos. Perdió su pierna izquierda tras un accidente de caza en Turquía, pero eso no la detuvo, ya que se colocó una prótesis que apodó "Cuthbert" y continuó su vida con una tenacidad inquebrantable.

Estudió idiomas, ciencia política y recorrió Europa, ganando experiencia en varias embajadas estadounidenses. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, fue reclutada por el Special Operations Executive (SOE), el servicio secreto británico que buscaba infiltrarse en la Francia ocupada.

La mujer temida por la Gestapo

Bajo el nombre falso de "Germaine", Hall se infiltró en Lyon en 1941 haciéndose pasar por periodista. Desde allí organizó redes de resistencia, gestionó sabotajes y ayudó a escapar a pilotos aliados derribados. 

Según cuenta el National Geographic, la Gestapo pronto la identificó como “la Dama Coja”, y uno de sus altos mandos, Klaus Barbie, ordenó encontrarla y eliminarla. Fue entonces cuando Hall protagonizó una de sus mayores hazañas cruzando los Pirineos a pie, sola, con su pierna ortopédica, bajo condiciones invernales extremas. 

Caminó más de 50 kilómetros hasta llegar a Figueres (Girona), donde fue arrestada por el régimen franquista por no tener visado. Pasó seis semanas en prisión, hasta que fue liberada por la presión de Estados Unidos.

Espía hasta el final

Lejos de retirarse tras su huida, Virginia Hall siguió trabajando como agente para los aliados. Se unió posteriormente a la CIA y participó en misiones clave, incluyendo el apoyo a la Resistencia antes del desembarco de Normandía. Su capacidad de organización y su valor la convirtieron en una de las agentes más eficaces del conflicto.

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MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactora en El HuffPost España, donde aborda actualidad y estilo de vida. Graduada en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, inició su carrera como becaria en este mismo medio, que ha sido su verdadera escuela. Madrileña con raíces manchegas, escribe sobre una amplia variedad de temas como: sociedad, cultura, viajes, salud y consumo. Siempre con el objetivo de informar, orientar y despertar la curiosidad del lector.

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