Lucía Lipperheide, experta en limpieza, revela el truco definitivo para dejar los calcetines blancos como nuevos
La luz solar ayuda a potenciar el blanco.

Los calcetines blancos son una de las prendas que más gente usa y a la vez son muy difíciles de mantener impecables como el primer día. Aunque se laven con frecuencia, pueden acumular manchas oscuras, suciedad y volverse más grisáceos, dando la sensación de que no se han lavado.
La solución más rápida, pero no tan económica, sería comprar unos nuevos cuando esto pase, pero Lucía Lipperheide, experta en limpieza del hogar ha puesto solución a este problema que según destaca, no está solo en la estética, también afecta a la higiene y la salud.
Lipperheide, conocida en redes como @homes.styles —con más de 1,6 millones de seguidores en Instagram— ha compartido un método casero que promete devolver el blanco original a los calcetines utilizando ingredientes que la mayoría tienen por casa.
La importancia de lavar bien los dientes
Aunque muchas veces pasan desapercibidos, los calcetines acumulan gran cantidad de sudor, células muertas y microorganismos. La humedad constante del pie favorece la proliferación de bacterias y hongos, especialmente cuando el tejido no se limpia correctamente.
Los expertos recuerdan que no lavar bien esta prenda puede provocar infecciones por hongos, mal olor persistente e incluso problemas respiratorios en algunos casos debido a la acumulación de polvo y gérmenes.
El truco viral
El método que propone Lucía Lipperheide combina varios productos habituales para eliminar la suciedad incrustada que muchas veces permanece incluso después de pasar por la lavadora. Además, se trata de un truco sencillo que ayuda a eliminar bacterias, grasa y residuos acumulados en el tejido.
El primer paso consiste en preparar una mezcla con partes iguales de agua oxigenada y jabón de platos. Después, hay que aplicarla directamente sobre los calcetines y frotar con ayuda de un cepillo. Después hay que dejar actuar durante 20 minutos y, de vez en cuando, volver a frotar ligeramente con las manos.
El bicarbonato y el agua caliente
Tras este primer tratamiento, los calcetines deben dejarse en remojo durante una hora en agua caliente con media taza de bicarbonato. Este paso ayuda a eliminar residuos invisibles y evita que el tejido quede rígido o acartonado después del lavado.
El bicarbonato, además, actúa como desodorizante natural y potencia la limpieza profunda. Una vez terminado el remojo, solo queda introducir los calcetines en la lavadora a 40 grados junto con otra ropa blanca y detergente habitual.
El último paso para potenciar el blanco
El consejo final de Lucía Lipperheide llega después del lavado. Se tarta de dejar secar los calcetines al sol. La luz solar ayuda a potenciar el blanco de forma natural y contribuye a eliminar posibles restos de humedad y bacterias.
El resultado, según muestra la experta en sus redes sociales, son unos calcetines mucho más limpios y con un aspecto prácticamente nuevo sin necesidad de recurrir a productos agresivos o lejía.
