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En Rusia tachan con este término a Donald Trump tras un acuerdo "de hombre a hombre" con Putin

En Rusia tachan con este término a Donald Trump tras un acuerdo "de hombre a hombre" con Putin

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, muestra su monumental enfado con el presidente de EEUU. Lo acusa de violar lo pactado en Alaska el pasado verano y complicarle la vida en lo económico. "Todo parece al revés", denuncia. 

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el de Rusia, Vladimir Putin se dan la mano tras su reunión para negociar sobre Ucrania, en la Base Elmendorf-Richardson, en Alaska, el 15 de agosto de 2025.
El presidente de EEUU, Donald Trump, y el de Rusia, Vladimir Putin se dan la mano tras su reunión para negociar sobre Ucrania, en la Base Elmendorf-Richardson, en Alaska, el 15 de agosto de 2025.Kevin Lamarque / Reuters

Ucrania y Rusia han intercambiado 314 prisioneros de guerra, tras una nueva ronda de negociaciones "constructivas" en Emiratos Árabes Unidos. Por ahora, es lo único tangible que sale de los contactos entre invadido e invasor, cuando ya estamos a las puertas del cuarto aniversario de la contienda. Se mantiene la promesa de verse de nuevo, pero el mundo sigue en vilo sobre las concesiones que pueden hacer unos y otros, mientras arrecian los ataques de Moscú y millones de ucranianos quedan sin luz y sin calor en pleno invierno. 

En mitad de esta incertidumbre, cualquier declaración importa y se mira con lupa. Más aún si echan más leña al fuego. En las últimas horas han llamado particularmente la atención las del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, que ha cargado contra el presidente estadounidense, Donald Trump, que es el impulsor precisamente del proceso de paz. 

Lo acusa de continuar con el "bidenismo", o sea, con la línea del anterior presidente norteamericano, el demócrata Joe Biden, que estuvo siempre al lado de Kiev y eso, recuerda, es lo contrario de lo que había acordado con el presidente ruso, Vladimir Putin, en su cumbre en Anchorage (Alaska), en agosto de 2025.

Lavrov citó, sobre todo, las sanciones internacionales de EEUU contra Rusia, iniciadas bajo la Administración Biden, que incluyen la congelación de sus reservas de oro y jugosas divisas. Ahora, no gusta la adición de otras nuevas impuestas bajo el gobierno de Trump contra Rosneft y Lukoil, los dos mayores productores de petróleo de la Federación.

"Esto es puro bidenismo, que Trump y su equipo rechazan. Sin embargo, extendieron la ley con calma y las sanciones contra Rusia siguen vigentes", denunció Lavrov en una entrevista con TV BRICS publicada el lunes por la mañana, originalmente en ruso, y señaló que las sanciones a Rosneft y Lukoil se produjeron "un par de semanas después de una muy buena reunión entre Putin y Trump".

"Por un lado, nos dicen que el problema ucraniano debe resolverse. En Anchorage, aceptamos la propuesta estadounidense. Si se hubiera abordado directamente, de persona a persona, la propusieron y aceptamos, el problema debería haberse resuelto", continuó Lavrov.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante una reunión con su homólogo suizo, Ignazio Cassis, en Moscú, el 6 de febrero de 2026.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante una reunión con su homólogo suizo, Ignazio Cassis, en Moscú, el 6 de febrero de 2026.Sefa Karacan / Anadolu via Getty Images

La economía de guerra de Rusia, afectada por las sanciones y que depende en gran medida de los ingresos del petróleo y el gas, está haciendo malabarismos con una inflación galopante y unos tipos de interés elevados. Se ha visto apuntalada en gran parte por las enormes compras de petróleo de China

La Administración Trump ha utilizado una combinación de potencial económico y presión financiera para convencer a Rusia de que haga la paz en Ucrania, promocionando posibles inversiones e imponiendo sanciones. La cooperación económica con EEUU es una de las zanahorias que se le ofrecen a Rusia.

Un enfado contundente

Las conversaciones avanzan lentamente y parece haber un movimiento significativo, aunque las partes están muy distanciadas en el tema central del control territorial de la región oriental ucraniana del Donbás, que Rusia exige que Kiev ceda completamente.

Los de Volodimir Zelenski aún controla alrededor de una quinta parte del Donbás, que comprende las provincias de Donetsk y Luhansk, y se producen intensos combates. Kiev se niega a ceder el control, alegando objeciones constitucionales y morales, aunque ha planteado la idea de un alto el fuego para permitir un referéndum, una tregua que Rusia rechaza, afirmando que las fuerzas ucranianas aprovecharán la pausa para reagruparse y rearmarse.

Lavrov dijo en su misma entrevista que a Moscú no le importa lo que Ucrania o las naciones europeas piensen sobre las negociaciones, sino que "lo que nos importa es la posición de Estados Unidos". "Y tras aceptar sus propuestas [en Anchorage], parece que hemos cumplido la tarea de resolver la cuestión ucraniana y avanzar hacia una cooperación a gran escala, amplia y mutuamente beneficiosa", dijo Lavrov.

"Pero en la práctica, todo parece al revés: se imponen nuevas sanciones; se libra una guerra contra los petroleros, como es sabido, en alta mar, violando la Convención sobre el Derecho del Mar; se presiona a India y a otros socios para que dejen de comprar recursos energéticos rusos asequibles", denuncia. Dijo que Estados Unidos ha "declarado esencialmente un objetivo de dominación económica" a través de "un gran número de medidas coercitivas que no encajan en el marco de la competencia leal", como los aranceles.

En un ejemplo de ello, Trump impuso aranceles secundarios punitivos a India por sus compras de petróleo ruso durante la guerra de Ucrania. Posteriormente, ha declarado que India comprará ahora petróleo de Venezuela, privando a Moscú de una importante fuente de demanda.

La visión de Zelenski

El presidente ucraniano, Zelenski, declaró ayer domingo, por su parte, que EEUU ha dado a Ucrania y Rusia un plazo de junio para alcanzar un acuerdo de paz. Si no se cumple el plazo de junio, la Administración Trump probablemente presionará a ambas partes, añadió. "Los estadounidenses proponen que las partes pongan fin a la guerra a principios de este verano y probablemente presionarán a las partes precisamente de acuerdo con este calendario", avanzó.

"Y dicen que quieren tener todo listo para junio. Y que harán todo lo posible para poner fin a la guerra. Y quieren un calendario claro de todos los eventos", fueron sus palabras textuales.

Dijo, además, que EEUU propuso celebrar la próxima ronda de conversaciones trilaterales la próxima semana en su país por primera vez, probablemente en Miami (EEUU). "Confirmamos nuestra participación", añadió.