Sin trono y humillada: las desafortunadas palabras sobre Aiko de Japón, hija del emperador, que han provocado incluso una disculpa
El veterano político conservador Hirofumi Nakasone, que está inmerso en la reforma sobre la Ley de la Casa Imperial, realizó unas desagradables declaraciones.
Las visitas de Estado de los emperadores de Japón a Países Bajos y Bélgica han puesto de manifiesto la cercana relación entre estas naciones y entre estas familias reales. De hecho, Naruhito habló en su discurso en Laeken ante los reyes de los belgas de una amistad que se extendía a cuatro generaciones, mencionando e incluyendo a su única hija Aiko.
Además, al otro lado del mundo les ha llamado la atención que ambas monarquías europeas tengan herederas de la misma edad de Aiko, a quien no se le permita ser la sucesora de su padre.
Sobre todo se comenta el caso de Elisabeth de Bélgica, que tuvo un papel destacado en la visita de Estado de los emperadores nipones y que va a ser la primera mujer que reine en su país por sí misma después de que en 1991 se aboliera la Ley Sálica y se estableciera el derecho de primogenitura sin distinción de sexo para el acceso al trono.
Mientras en Japón, las mujeres no están en la línea de sucesión, sus hijos tampoco pueden heredar la corona, y además, al casarse con alguien de fuera de la realeza tienen que abandonar su posición y la vida que han conocido hasta entonces. El resultado es que la familia imperial es cada vez más pequeña y que la única esperanza es Hisahito, sobrino del emperador y tercer hijo del príncipe Fumihito actual heredero.
Para tratar de solucionarlo, el gobierno nipón ha impulsado una revisión de la Ley de la Casa Imperial de 1947, y sus soluciones no contemplan en ningún caso la sucesión por línea femenina. El ejecutivo que lidera la ultraconservadora Sanae Takaichi apuesta por la adopción de varones mayores de 15 años, solteros y sin hijos procedentes de las 11 ramas familiares que fueron eliminadas del registro imperial en 1947, y por que las mujeres no pierdan su estatus al casarse.
Las desagradables declaraciones de Hirofumi Nakasone
Así, mientras las encuestas señalan que una mayoría aceptaría a una mujer como emperatriz, sobre todo a la muy popular princesa Aiko, sus líderes no quieren ni oír hablar de ello y quieren que se mantenga la línea masculina. Tanto es así que se han producido hasta declaraciones desagradables y muy desacertadas sobre la única hija de los emperadores Naruhito y Masako.
Hirofumi Nakasone, un veterano político japonés que ejerce como senador, es una figura de prestigio dentro del Partido Liberal Demócrata, el que lidera la primera ministra. También dirige el área encargada de la reforma sobre la familia imperial, y es un firme partidario de la sucesión masculina.
En declaraciones recogidas por la prensa nipona, Nakasone declaró que es imposible que la princesa Aiko suba al trono porque no reúne los requisitos para hacerlo de acuerdo con la Ley de la Casa Imperial. Es decir, porque es una mujer.
No contento con eso, soltó que si la hija de Naruhito y Masako se convirtiera en emperatriz, se quedaría soltera quisiera o no: "No tendría con quién casarse. Sería prácticamente imposible", en referencia a que ningún hombre aceptaría la presión de casarse con ella como emperatriz. Asimismo, "existiría una enorme presión para que diera a luz a un hijo".
Por si fuera poco, cuando se le hizo referencia a la enorme popularidad de la que goza Aiko, declaró: "Esto no es un concurso de popularidad. Se trata de un debate sobre cómo gestionar la sucesión al trono, que determina al emperador de la nación, y debemos debatirlo con serenidad y de acuerdo con la ley. Primero, debemos asegurarnos de que la ciudadanía conozca bien la ley, de lo contrario, el debate se desviará".
Hay disculpa, pero no trono para Aiko de Japón
Estas palabras tuvieron consecuencias. El conservador Nasakone tuvo que pedir disculpas por lo inapropiadas que fueron. "Lo lamento. Hay grandes expectativas por parte del público, y yo simplemente expresaba mis inquietudes personales. Por supuesto, le deseo a la princesa Aiko una vida feliz", expresó.
Eso sí, mantuvo que la hija del emperador no le va a suceder al frente del trono del crisantemo: "A menos que se modifique fundamentalmente la Ley de la Casa Imperial, y según lo estipulado en la Ley de la Casa Imperial vigente y los debates en la Dieta -el parlamento japonés-, la princesa Aiko no se convertirá en Emperatriz", finalizó.
Mientras tanto, Aiko mantiene su agenda oficial con una sonrisa, como si no pasara nada. Pero algo pasa en Japón y no está siendo nada agradable.