María Jimena Ricatti, doctora en neurociencia, sobre las bolsas de snacks en blanco y negro: "Para el cerebro el sabor es inicialmente visual"
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María Jimena Ricatti, doctora en neurociencia, sobre las bolsas de snacks en blanco y negro: "Para el cerebro el sabor es inicialmente visual"

"Sin el color, la expectativa de sabor se vuelve impredecible y el producto puede percibirse con menor intensidad o diferente, incluso si su formulación es idéntica..."

Bolsa de patatas en una imagen de archivoGetty Images

El conflicto de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz no solo ha disparado el precio del petróleo, sino que ha llevado a que muchas marcas y compañías enfrenten escasez de suministros. Un ejemplo de ello es el del mayor fabricante de patatas fritas y snacks de Japón, Calbee, el cual ya ha anunciado que dejará de imprimir a color sus envases y envoltorios a partir del próximo 25 de mayo. 

Esto afectará a unas catorce variedades de sus productos más populares, como las patatas con pimienta negra o los cereales con fruta, los cuales pasarán de tener un envoltorio llamativo con variedad de colores, a tener un estilo más crudo en blanco y negro. 

Ello ha llevado a que expertos como la doctora en neurociencia María Jimenez Ricatti analicen el impacto que tendrá este tipo de cambio en su diseño en las decisiones de los consumidores. Y es que, tal y como explica, cuando algo se ve diferente a cuando estaba antes, tendemos a pensar que también ha cambiado todo lo demás.

La experta considera que el uso del color es muy importante a la hora de imaginar cómo es un producto. "El cerebro construye asociaciones entre colores y sabores a través de experiencias repetidas desde la infancia. Esta asociación sirve para predecir qué sabor tendrá un alimento. En otras palabras, para el cerebro el sabor es inicialmente visual", explica al diario 'El País'. 

Y es que, según señala la misma, aunque el consumidor no es consciente, el color puede llegar a anticipar el sabor incluso antes e que el producto entre en la boca. Sin color, el sabor es aún más impredecible. 

"El mecanismo es tan automático que el consumidor no es consciente de que el color anticipa el sabor antes de que el producto llegue a la boca. Sin el color, la expectativa de sabor se vuelve impredecible y el producto puede percibirse con menor intensidad o diferente, incluso si su formulación es idéntica", agrega. 

Esto lo demuestran diferentes estudios, como los dirigido por Charles Spencer, el cual se dio cuenta de que un mismo zumo con diferentes envases pueden ser percibidos como diferentes por los consumidores. Al propio Spencer le pasó lo mismo al tomar un helado verde en Japón: se lo compró pensando que era de menta, pero en realidad era de otro sabor. 

"Di un respingo de sorpresa al notar un gusto totalmente inesperado: en realidad, era un helado con gusto a té verde […]. Debo confesar que nunca he sido capaz de superar aquella sorpresa inicial", cuenta el investigador en su libro, tal y como recoge el diario 'El País'. 

La ilusión óptica de Munker- White

La importancia del color es bien sabida por los expertos de marketing y comerciales de las empresas y, de hecho, ninguno suele ser escogido al azar. Esto no solo se debe a lo que puede trasmitir en una primera impresión, sino también a los efectos ópticos que pueden causar. 

Uno de los ejemplos más claros es el las mallas de las naranjas, las cuales utilizan el color rojo para causar la sensación de que el color de las naranjas es aún más intenso del que realmente es, lo que incita al consumidor a comprarlas (lo que se conoce como ilusión de Munker- White)

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Redactora de fin de semana de El HuffPost. Licenciada en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada (Madrid). Trabajó en el diario AS y en El HuffPost como redactora.


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