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Piel, grasa y cabra en el kebab "de cordero": el fraude de 7 millones de euros que ha destapado un test de ADN

Piel, grasa y cabra en el kebab "de cordero": el fraude de 7 millones de euros que ha destapado un test de ADN

Los resultados sorprendieron a los investigadores: algunos pinchos que aseguraban contener un 70% de cordero presentaban en realidad menos de un 10 % de carne de oveja.

Cocinero preparando Doner Kebab.TOLGA ILDUN @copyright (Getty Images)

Lo que durante años se vendió como kebab de cordero en miles de establecimientos del Reino Unido era, en muchos casos, un producto muy distinto al anunciado. Una investigación iniciada a raíz de análisis de ADN ha destapado un fraude alimentario que habría generado alrededor de 7 millones de euros y que ha terminado con una fuerte sanción para uno de los principales fabricantes del país.

Las sospechas comenzaron cuando inspectores de normas comerciales de Swansea realizaron controles aleatorios entre 2020 y 2021 en carne destinada a locales de comida para llevar. Los resultados sorprendieron a los investigadores: algunos pinchos que aseguraban contener un 70% de cordero presentaban en realidad menos de un 10% de carne de oveja.

La investigación llevó hasta la empresa Kismet Kebabs, con sede en Essex y considerada uno de los mayores productores de kebab döner del Reino Unido. Durante el registro de sus instalaciones en mayo de 2021, los inspectores comprobaron que apenas había carne de cordero, más allá de parte de la grasa utilizada en la elaboración.

En su lugar encontraron grandes cantidades de carne de cabra, piel, grasa, recortes de carne e incluso otras materias primas que se trituraban conjuntamente para fabricar los pinchos de kebab. Según explicó Rhys Harries, inspector de normas comerciales de Swansea, los ingredientes pasaban por una enorme picadora hasta formar una pasta uniforme.

Además, los investigadores detectaron que una misma mezcla se utilizaba para elaborar productos que después se comercializaban con etiquetas diferentes, indicando porcentajes de cordero que no se correspondían con su composición real. También hallaron recetas internas que, en algunos casos, ni siquiera incluían carne de cordero entre sus ingredientes.

“Un consumidor que compra un kebab sabe que probablemente no tenga ingredientes de la mejor calidad, pero aun así tiene que ser lo que dice ser”, afirmó Harries en declaraciones recogidas por la BBC. El inspector llegó a comparar la magnitud del caso con el conocido escándalo de la carne de caballo por el volumen de producto distribuido.

La empresa admitió un delito de fraude por falsa representación y fue condenada a pagar una multa de 500.000 libras (unos 580.000 euros), además de asumir 259.298 libras en costas judiciales. Durante el juicio, el juez consideró que existió una “considerable deshonestidad” mantenida durante un largo periodo.

Las autoridades calculan que el fraude permitió obtener alrededor de 6 millones de libras (cerca de 7 millones de euros) mediante la venta de un producto etiquetado como carne de cordero cuando su composición era muy diferente.

Por su parte, Kismet Kebabs aseguró que los hechos corresponden a una etapa anterior de la compañía y defendió que desde entonces ha cambiado su estructura de gestión y sus controles internos. En un comunicado, un portavoz afirmó que “es importante reconocer que los asuntos en cuestión se refieren a hechos históricos y no reflejan los estándares, sistemas, estructura de gestión ni controles operativos que existen en la empresa hoy en día”.

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