Angélica Figueroa, cardióloga: "Las bebidas vegetales no son iguales que la leche y no siempre son la opción más saludable"
No basta con fijarse en el origen vegetal del producto.
Cada vez más consumidores sustituyen la leche de vaca por bebidas vegetales de avena, almendra, arroz o soja convencidos de que son alternativas equivalentes o incluso más saludables. El aumento de la preocupación por la alimentación, las dietas basadas en productos vegetales y la búsqueda de opciones para personas con intolerancias o preferencias alimentarias ha disparado su presencia en los supermercados.
La cardióloga Angélica Figueroa Mora advierte de que ambas opciones tienen perfiles nutricionales muy diferentes y que la elección debe hacerse leyendo la etiqueta y atendiendo a las necesidades de cada persona. "Te explico por qué esta bebida vegetal no es igual que la leche, y no lo digo porque una sea buena y otra mala, lo digo porque no son equivalentes", señala la especialista.
La principal diferencia está en las proteínas
Según explica Figueroa Mora, la leche de vaca aporta habitualmente entre 3 y 3,5 gramos de proteína por cada 100 mililitros, además de tratarse de una proteína considerada de buena calidad. En cambio, muchas bebidas vegetales contienen una cantidad mucho menor de proteínas. Es el caso de las elaboradas con avena, almendra o arroz, cuyos valores nutricionales suelen estar lejos de los de la leche tradicional.
La excepción, apunta, es la bebida de soja, que es la que más se aproxima a la leche en cuanto a contenido proteico. Por ello, recomienda que quienes busquen una alternativa vegetal similar revisen el etiquetado y escojan productos que aporten al menos tres gramos de proteína por cada 100 mililitros.
Leer la etiqueta es fundamental
La cardióloga insiste en que no basta con fijarse en el origen vegetal del producto. También es importante comprobar si contiene azúcares añadidos, un aspecto que puede variar considerablemente entre marcas.
Además, recuerda que muchas personas creen que estas bebidas aportan de forma natural calcio, vitamina D o vitamina B12, cuando en realidad estos nutrientes solo están presentes si el fabricante los añade mediante fortificación. Por ello, recomienda revisar la información nutricional antes de comprar y no asumir que todas las bebidas vegetales ofrecen los mismos beneficios.
Otro de los aspectos que destaca la especialista es el contenido en hidratos de carbono de algunas bebidas vegetales, especialmente las elaboradas con avena o arroz. En personas con resistencia a la insulina, diabetes o que simplemente buscan evitar grandes picos de glucosa, este dato puede resultar especialmente relevante, ya que estos productos suelen contener más carbohidratos que otras alternativas.