Un velista intenta rodear el Ártico solo y sin escalas: "No puedes dormir cuando vas solo, porque si golpeas el hielo, morirás"
Matt Rutherford se enfrenta a la historia... y a las condiciones extremas de la naturaleza.

La batalla constante del ser humano contra sus propios límites tiene un combate pendiente. Hasta ahora, ninguno ha conseguido circunnavegar el el océano Ártico en solitario, sin escalas y sin ayuda. Una vela, una persona y un infinito por delante.
Con estas armas se presentó el marinero estadounidense Matt Rutherford en junio en Aasiaat (Groenlandia), con el objetivo de conquistar... la historia, que no todos los estadounidenses tienen planes tan maquiavélicos con el inmenso territorio groenlandés como Trump.
Para Rutherford el objetivo es completar su hazaña en el mes de octubre, lo que le habría supuesto terminar con éxito un recorrido hasta ahora imposible de 16.000 kilómetros. En una entrevista a la revista People, el protagonista asegura que no es un capricho de última hora.
"Esta es mi octava vez en el Ártico. Ya he estado cerca del hielo y he tenido que lidiar con el frío y la niebla. Navegar en entornos helados te priva del sueño, y eso es un gran problema. No puedes dormir cuando estás solo porque si chocas contra el hielo, mueres. Son sentencias de muerte", asume.
Pero ni esos peligros vitales le frenan. Ya ha circunnavegado América del Norte y América del Sur. Sobre su ya presente reto admite que "tienes la preparación de tu lado, incluida la preparación del barco, pero si el barco se desintegra, no lo lograrás. También tienes que entender las rutas a seguir", lo que incluye los puntos cardinales, las cartas náuticas y un concepto del todo intangible, "entender el océano".
En su larga historia de aventurero en alta mar, Rutherford también cometió errores. Aprendizajes, según él. Algunos de ellos, de lo más "simple", como olvidarse de meter pantalones en su equipaje.
"No sé cómo pude cometer semejante error. Me di cuenta solo después de partir de que solo tenía un par de pantalones, o algo así. Tenía unas mallas y cosas por el estilo. Básicamente usé la misma ropa todo el tiempo". Algo le pasó en el Pacífico con el calzado, cuando ante la falta de repuesto llevó los mismos zapatos "durante 100 días". De todo se aprende, bromea.
