Celia Diz, farmacéutica: "La pérdida de masa muscular durante la menopausia no ocurre de golpe, lo hace de forma progresiva"
Puede afectar a la fuerza, la movilidad y el metabolismo.

La menopausia marca una etapa clave en la vida de las mujeres. Suele producirse entre los 45 y 55 años. Además de los síntomas más conocidos —como los sofocos, el insomnio o los cambios de humor—, existen otros efectos menos visibles que también tienen un impacto importante en la salud, como la pérdida de masa muscular.
Sobre este tema ha querido poner el foco Celia Diz, farmacéutica y divulgadora conocida en redes sociales como @farmacelia. En esta ocasión ha advertido sobre que este proceso no es repentino. "La pérdida de masa muscular durante la menopausia no ocurre de golpe, sino de forma progresivo", explica.
Un cambio silencioso en el organismo
Durante la menopausia, el cuerpo experimenta una disminución de hormonas como los estrógenos y la progesterona. Este descenso hormonal afecta al ciclo menstrual, y también a múltiples funciones del organismo.
Según Celia, la caída de los estrógenos tiene consecuencias directas en el músculo: "Se reduce la capacidad del organismo de generar proteína muscular". Esto implica que el cuerpo tiene más dificultades para mantener la masa muscular, incluso si no hay cambios evidentes en la actividad física.
A este proceso se suma otro factor: "Aumenta la inflamación de bajo grado y se altera el equilibrio energético", añade. Es decir, el organismo entra en un estado que favorece la pérdida progresiva de músculo y puede afectar a la fuerza, la movilidad y el metabolismo.
Un proceso largo con muchos cambios
Antes de la menopausia existe una fase conocida como perimenopausia o transición menopáusica, que puede durar entre dos y ocho años. Durante este tiempo, los niveles hormonales fluctúan y aparecen síntomas como irregularidades menstruales, problemas de sueño o cambios en el estado de ánimo.
Es también en esta etapa cuando pueden empezar a producirse cambios en la composición corporal, como el aumento de grasa y la disminución de masa muscular, aunque muchas veces pasan desapercibidos.
Cómo frenar la pérdida muscular
Ante esta situación, la farmacéutica destaca la importancia de la nutrición y ciertos nutrientes clave para ayudar a mantener la masa muscular durante esta etapa. "¿Qué activos nos pueden ayudar en esta pérdida de masa muscular?", plantea. Entre ellos, menciona en primer lugar la proteína y la creatina, fundamentales para la síntesis y el mantenimiento del músculo.
También subraya el papel del magnesio, al que define como "un mineral más que esencial para la función muscular", así como el calcio y la vitamina B12, que contribuyen a la producción de energía a nivel celular y mitocondrial. Estos nutrientes, junto con una dieta equilibrada y hábitos saludables, pueden ayudar a disminuir los efectos del descenso hormonal.
Una etapa natural, pero con atención
La pérdida de masa muscular afecta a la apariencia física y además tiene implicaciones en la salud general, ya que está relacionada con la fuerza, el equilibrio y la prevención de caídas, especialmente a medida que avanza la edad.
Mantener una buena masa muscular es clave para el metabolismo, la salud ósea y la calidad de vida en general ya que, aunque sea un proceso natural, sus efectos pueden variar mucho de una persona a otra y es fundamental actuar a tiempo y adoptar medidas que ayuden a mantener la salud en esta etapa.
