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El 'barrendero' del intestino: por qué el tiempo entre comidas es clave si se sufre de SIBO

El 'barrendero' del intestino: por qué el tiempo entre comidas es clave si se sufre de SIBO

Esta experta dice que las soluciones, en estos casos, van mucho más allá de ver los alimentos que se debes eliminar de tu dieta, y las explica.

Un hombre con dolor de estómago.
Un hombre con dolor en el abdomen.Anna Bizon/ Getty

Si sufres de hinchazón abdominal, gases o digestiones pesadas, es probable que hayas oído hablar del SIBO (el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, en sus siglas en inglés). En estos casos, lo que ocurre a menudo es que, según destaca la técnica superior en Nutrición y Dietética, Ana Luzón, "normalmente, el foco se pone en qué alimentos eliminar", y ella, como técnica en nutrición, quiere invitar a la gente "a mirar otro factor igual de importante: el tiempo que le das a tu cuerpo para 'limpiarse'", explica.

Así, Luzón comienza por hablar del denominado Complejo Motor Migrante (CMM), es decir, "tu sistema de limpieza automático", dice: "Nuestro intestino no es un tubo pasivo; tiene un sistema de limpieza interna llamado Complejo Motor Migrante (CMM). Imagínalo como un 'barrendero' que, entre comidas, recorre el intestino delgado con ondas eléctricas para empujar restos de alimentos y bacterias hacia el colon. El problema es que este 'barrendero' es muy tímido: se detiene en cuanto ingieres cualquier cosa. Si picoteas constantemente, el proceso de limpieza nunca se completa".

Una segunda cuestión que resalta esta experta es que, "en el SIBO, las bacterias están donde no deberían estar". "Si el CMM no funciona correctamente (porque no hay descanso digestivo), esas bacterias se quedan en el intestino delgado, fermentan la comida y provocan los síntomas que ya conoces", es decir, "es un círculo vicioso", añade Luzón. Como medida, prosigue, "a menudo se recomienda dejar pasar unas 4 o 5 horas entre comidas principales". Pero esto "o es una regla para pasar hambre, sino para permitir que el ciclo de limpieza termine su trabajo", advierte.

Otra variable a resaltar es, según Luzón, que "más allá del reloj, está el papel del estrés". Y lo explica: "En este punto es donde entra una visión amplia. De nada sirve mirar el reloj y esperar cinco horas si durante ese tiempo estás bajo un estrés crónico. El 'barrendero' intestinal está controlado por el sistema nervioso parasimpático (el de la relajación). Si vives en estado de 'alerta' constante, tu cuerpo prioriza la supervivencia y apaga la limpieza digestiva", detalla esta técnica en dietética. Es decir, resume, "el descanso digestivo no es sólo una cuestión de horas, es una cuestión de calma".

Y, en definitiva, Ana Luzón aconseja relativizar la herramienta que se use: "¿Significa esto que todo el mundo deba comer sólo tres veces al día? No. Cada persona es un mundo. Un deportista de élite o alguien con ciertas patologías gástricas pueden tener necesidades distintas", resalta. Pero "si sufres de SIBO, el espacio entre comidas es una herramienta más en tu maletín, pero no debe convertirse en otra regla rígida que te genere ansiedad". Porque aprender a escuchar cuándo tu cuerpo ha terminado de digerir es, quizás, la mejor técnica de nutrición que puedes aprender", concluye esta experta.

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Soy redactora en HuffPost España, donde escribo de temas sociales y estilo de vida.

 

Sobre qué temas escribo

Hablo cada semana sobre varios temas en los que nos aporta una nutricionista sus consejos para llevar una vida saludable, sigo los temas de okupaciones en todo el mundo e intento reflejar cómo los problemas y las buenas noticias nos afectan ya de forma global con ejemplos de casos de particulares y poniendo el foco en especial en estudios científicos que demuestren todos los avances que estamos viviendo.

 

Mi trayectoria

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense e hice el Máster de Periodismo de la UAM/ELPAÍS, así como el de desarrollo de directivos de PRISA y el IESE. He sido jefa de diversas secciones en EL PAÍS, después, directora de comunicación en diversos organismos, pero, sobre todo, lo que me gusta es escribir. Por eso estoy aquí, para contar historias y buscar temas exclusivos para los lectores. Antes de todo esto, mi especialidad fue durante años la educación. Soy madrileña, de padre catalán y abuelos vascos y de las dos castillas, por lo que me siento de toda España y no entiendo tanta confrontación. Y, sobre todo, me considero muy europea. He recibido el Premio de Periodismo de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, así como el Premio de Periodismo Educativo Esteban Barcia. He escrito un par de libros sobre El papel de los padres en el éxito escolar de los hijos.

 


 

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