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Ismael Galancho, nutricionista: "Un pico de glucosa hasta 140 es fisiológico y saludable: la regla de los 30 puntos no tiene base científica"

Ismael Galancho, nutricionista: "Un pico de glucosa hasta 140 es fisiológico y saludable: la regla de los 30 puntos no tiene base científica"

También cuestiona el índice glucémico de los alimentos.

Ismael Galancho, nutricionista: "Un pico de glucosa hasta 140 es fisiológico y saludable: la regla de los 30 puntos no tiene base científica"

También cuestiona el índice glucémico de los alimentos.

Ismael Galancho, nutricionista: "Un pico de glucosa hasta 140 es fisiológico y saludable: la regla de los 30 puntos no tiene base científica"

También cuestiona el índice glucémico de los alimentos.

Ismael Galancho en el canal de José Abellán
Ismael Galancho en el canal de José Abellán

Durante los últimos años, las redes sociales han popularizado la idea de que cualquier pico de glucosa en sangre es perjudicial para la salud. Sin embargo, el nutricionista Ismael Galancho advierte de que esta visión simplificada no se corresponde con la evidencia científica.

En una conversación en el pódcast del cardiólogo José Abellán, el especialista —que ha trabajado con deportistas de élite como Lionel Messi— explicó que los aumentos de glucosa después de comer forman parte del funcionamiento normal del organismo.

“Los picos de glucosa normales son fisiológicos. Comes, sube la glucosa en sangre, sube la insulina y luego ambas vuelven a bajar. Eso es exactamente lo que tiene que ocurrir en un cuerpo sano”, afirma. Por ello, según el nutricionista, interpretar cualquier subida de glucosa como algo negativo puede generar una preocupación innecesaria.

El origen del mito de la “regla de los 30 puntos”

Uno de los conceptos más difundidos en redes sociales es la llamada “regla de los 30 puntos”, según la cual un aumento de más de 30 mg/dL tras comer sería perjudicial. Galancho sostiene que esta idea no tiene base científica real. Según explica, esa cifra procede de estudios en los que simplemente se observaba que la media diaria de elevación de glucosa en algunas personas era de unos 30 puntos.

Sin embargo, esos trabajos nunca afirmaban que superar esa cifra fuera malo. “El problema es que se ha interpretado mal. Se estableció como si subir más de 30 puntos fuese negativo, cuando ese dato solo era una media estadística”, señala.

Hasta 140 mg/dL entra dentro de lo normal

El nutricionista recuerda que los organismos científicos utilizan otros criterios muy diferentes. Según explica, la American Diabetes Association (ADA) considera que un pico de glucosa de hasta 140 mg/dL tras comer entra dentro de los rangos fisiológicos normales.

Esto significa que una persona que tenga la glucosa en ayunas en torno a 90 mg/dL podría subir hasta 140 mg/dL después de una comida sin que eso suponga ningún problema. “Eso sería una subida de 50 o 60 puntos y seguiría siendo totalmente saludable”, subraya. Incluso valores puntuales superiores pueden aparecer en personas sanas, especialmente en contextos como el ejercicio físico o determinadas comidas.

Lo importante es la salud metabólica

Galancho insiste en que el verdadero problema no son los picos aislados, sino cuando existen alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina. En esos casos, el organismo tiene más dificultades para regular la glucosa, lo que puede provocar elevaciones más prolongadas o frecuentes.

“Muchas veces esos picos elevados no son la causa del problema, sino la consecuencia de que ya existe una resistencia a la insulina”, explica. Por eso, el enfoque debería centrarse en mejorar la salud metabólica general en lugar de obsesionarse con cada fluctuación puntual.

El debate sobre el índice glucémico

El nutricionista también cuestiona la obsesión por el índice glucémico de los alimentos, una herramienta que clasifica los productos según la rapidez con la que elevan la glucosa en sangre. Según explica, este indicador puede resultar engañoso porque no tiene en cuenta el contexto de la comida completa.

Por ejemplo, algunos alimentos considerados “altos en índice glucémico”, como la sandía o la patata cocida, pueden aparecer peor clasificados que productos ultraprocesados simplemente por la forma en que se mide el índice. Además, el efecto sobre la glucosa cambia dependiendo de cómo se combine un alimento con otros nutrientes dentro de la misma comida.

Volver a la comida real

Ante la confusión generada por estos conceptos, Galancho propone basar la alimentación en productos naturales y mínimamente procesados. El nutricionista recuerda que alimentos ricos en carbohidratos como cereales integrales, legumbres, tubérculos o frutas han demostrado en numerosos estudios mejorar marcadores de salud metabólica y reducir la inflamación.

Durante los últimos años, las redes sociales han popularizado la idea de que cualquier pico de glucosa en sangre es perjudicial para la salud. Sin embargo, el nutricionista Ismael Galancho advierte de que esta visión simplificada no se corresponde con la evidencia científica.

En una conversación en el pódcast del cardiólogo José Abellán, el especialista —que ha trabajado con deportistas de élite como Lionel Messi— explicó que los aumentos de glucosa después de comer forman parte del funcionamiento normal del organismo.

“Los picos de glucosa normales son fisiológicos. Comes, sube la glucosa en sangre, sube la insulina y luego ambas vuelven a bajar. Eso es exactamente lo que tiene que ocurrir en un cuerpo sano”, afirma. Por ello, según el nutricionista, interpretar cualquier subida de glucosa como algo negativo puede generar una preocupación innecesaria.

El origen del mito de la “regla de los 30 puntos”

Uno de los conceptos más difundidos en redes sociales es la llamada “regla de los 30 puntos”, según la cual un aumento de más de 30 mg/dL tras comer sería perjudicial. Galancho sostiene que esta idea no tiene base científica real. Según explica, esa cifra procede de estudios en los que simplemente se observaba que la media diaria de elevación de glucosa en algunas personas era de unos 30 puntos.

Sin embargo, esos trabajos nunca afirmaban que superar esa cifra fuera malo. “El problema es que se ha interpretado mal. Se estableció como si subir más de 30 puntos fuese negativo, cuando ese dato solo era una media estadística”, señala.

Hasta 140 mg/dL entra dentro de lo normal

El nutricionista recuerda que los organismos científicos utilizan otros criterios muy diferentes. Según explica, la American Diabetes Association (ADA) considera que un pico de glucosa de hasta 140 mg/dL tras comer entra dentro de los rangos fisiológicos normales.

Esto significa que una persona que tenga la glucosa en ayunas en torno a 90 mg/dL podría subir hasta 140 mg/dL después de una comida sin que eso suponga ningún problema. “Eso sería una subida de 50 o 60 puntos y seguiría siendo totalmente saludable”, subraya. Incluso valores puntuales superiores pueden aparecer en personas sanas, especialmente en contextos como el ejercicio físico o determinadas comidas.

Lo importante es la salud metabólica

Galancho insiste en que el verdadero problema no son los picos aislados, sino cuando existen alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina. En esos casos, el organismo tiene más dificultades para regular la glucosa, lo que puede provocar elevaciones más prolongadas o frecuentes.

“Muchas veces esos picos elevados no son la causa del problema, sino la consecuencia de que ya existe una resistencia a la insulina”, explica. Por eso, el enfoque debería centrarse en mejorar la salud metabólica general en lugar de obsesionarse con cada fluctuación puntual.

El debate sobre el índice glucémico

El nutricionista también cuestiona la obsesión por el índice glucémico de los alimentos, una herramienta que clasifica los productos según la rapidez con la que elevan la glucosa en sangre. Según explica, este indicador puede resultar engañoso porque no tiene en cuenta el contexto de la comida completa.

Por ejemplo, algunos alimentos considerados “altos en índice glucémico”, como la sandía o la patata cocida, pueden aparecer peor clasificados que productos ultraprocesados simplemente por la forma en que se mide el índice. Además, el efecto sobre la glucosa cambia dependiendo de cómo se combine un alimento con otros nutrientes dentro de la misma comida.

Volver a la comida real

Ante la confusión generada por estos conceptos, Galancho propone basar la alimentación en productos naturales y mínimamente procesados. El nutricionista recuerda que alimentos ricos en carbohidratos como cereales integrales, legumbres, tubérculos o frutas han demostrado en numerosos estudios mejorar marcadores de salud metabólica y reducir la inflamación.

Durante los últimos años, las redes sociales han popularizado la idea de que cualquier pico de glucosa en sangre es perjudicial para la salud. Sin embargo, el nutricionista Ismael Galancho advierte de que esta visión simplificada no se corresponde con la evidencia científica.

En una conversación en el pódcast del cardiólogo José Abellán, el especialista —que ha trabajado con deportistas de élite como Lionel Messi— explicó que los aumentos de glucosa después de comer forman parte del funcionamiento normal del organismo.

“Los picos de glucosa normales son fisiológicos. Comes, sube la glucosa en sangre, sube la insulina y luego ambas vuelven a bajar. Eso es exactamente lo que tiene que ocurrir en un cuerpo sano”, afirma. Por ello, según el nutricionista, interpretar cualquier subida de glucosa como algo negativo puede generar una preocupación innecesaria.

El origen del mito de la “regla de los 30 puntos”

Uno de los conceptos más difundidos en redes sociales es la llamada “regla de los 30 puntos”, según la cual un aumento de más de 30 mg/dL tras comer sería perjudicial. Galancho sostiene que esta idea no tiene base científica real. Según explica, esa cifra procede de estudios en los que simplemente se observaba que la media diaria de elevación de glucosa en algunas personas era de unos 30 puntos.

Sin embargo, esos trabajos nunca afirmaban que superar esa cifra fuera malo. “El problema es que se ha interpretado mal. Se estableció como si subir más de 30 puntos fuese negativo, cuando ese dato solo era una media estadística”, señala.

Hasta 140 mg/dL entra dentro de lo normal

El nutricionista recuerda que los organismos científicos utilizan otros criterios muy diferentes. Según explica, la American Diabetes Association (ADA) considera que un pico de glucosa de hasta 140 mg/dL tras comer entra dentro de los rangos fisiológicos normales.

Esto significa que una persona que tenga la glucosa en ayunas en torno a 90 mg/dL podría subir hasta 140 mg/dL después de una comida sin que eso suponga ningún problema. “Eso sería una subida de 50 o 60 puntos y seguiría siendo totalmente saludable”, subraya. Incluso valores puntuales superiores pueden aparecer en personas sanas, especialmente en contextos como el ejercicio físico o determinadas comidas.

Lo importante es la salud metabólica

Galancho insiste en que el verdadero problema no son los picos aislados, sino cuando existen alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina. En esos casos, el organismo tiene más dificultades para regular la glucosa, lo que puede provocar elevaciones más prolongadas o frecuentes.

“Muchas veces esos picos elevados no son la causa del problema, sino la consecuencia de que ya existe una resistencia a la insulina”, explica. Por eso, el enfoque debería centrarse en mejorar la salud metabólica general en lugar de obsesionarse con cada fluctuación puntual.

El debate sobre el índice glucémico

El nutricionista también cuestiona la obsesión por el índice glucémico de los alimentos, una herramienta que clasifica los productos según la rapidez con la que elevan la glucosa en sangre. Según explica, este indicador puede resultar engañoso porque no tiene en cuenta el contexto de la comida completa.

Por ejemplo, algunos alimentos considerados “altos en índice glucémico”, como la sandía o la patata cocida, pueden aparecer peor clasificados que productos ultraprocesados simplemente por la forma en que se mide el índice. Además, el efecto sobre la glucosa cambia dependiendo de cómo se combine un alimento con otros nutrientes dentro de la misma comida.

Volver a la comida real

Ante la confusión generada por estos conceptos, Galancho propone basar la alimentación en productos naturales y mínimamente procesados. El nutricionista recuerda que alimentos ricos en carbohidratos como cereales integrales, legumbres, tubérculos o frutas han demostrado en numerosos estudios mejorar marcadores de salud metabólica y reducir la inflamación.

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Soy redactora en El HuffPost España, donde te cuento las historias más curiosas y te intento ayudar a encontrar esos detalles que marcan la diferencia en la vida cotidiana.

 

Sobre qué temas escribo

Tengo el privilegio de escribir sobre una amplia variedad de temas, con un enfoque que abarca tanto actualidad como estilo de vida. Escribo con la intención de contarte historias que te interesen y ofrecerte información que hagan tu vida un poco más fácil.


Te ayudo a no caer en estafas, te doy consejos de salud y cuidado personal, además de recomendaciones de destinos para tu próximo viaje.


Mis artículos son un surtido de historias curiosas, viajes, cultura, estilo de vida, naturaleza, ¡y mucho más! Mi objetivo es despertar tu curiosidad y acompañarte con lecturas útiles y entretenidas.

  

Mi trayectoria

Soy madrileña, pero con raíces en Castilla-La Mancha. Estudié Periodismo en la Universidad Ceu San Pablo, aunque siempre digo que mi verdadera escuela ha sido El HuffPost, el lugar donde escribí mis primeras líneas como periodista. Empecé como becaria y ahora colaboro en este medio que me ha visto crecer.


Mi pasión por el periodismo nació en la infancia, cuando dibujaba las portadas de los medios deportivos y soñaba con convertirme en una de aquellas reporteras que veía en la televisión.

 


 

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