Lo del detox digital sonaba mal, pero la ciencia confirma que funciona: alejarse de las redes ayuda a recuperarse del deterioro cognitivo
Los investigadores sostienen que la desconexión de los móviles ayuda significativamente frente al déficit neurocognitivo.

La adicción a las pantallas no es una problemática nueva en nuestra sociedad. Desde hace varios años, la dependencia hacia los dispositivos electrónicos se ha convertido en una preocupación social a nivel mundial.
La cuestión se intensifica sobre todo en las nuevas generaciones. Los jóvenes están sufriendo todo tipo de problemas psicológicos a causa de las redes sociales. Un claro ejemplo de ello es el caso de una joven norteamericana que decidió demandar a Meta y YouTube tras padecer ansiedad, depresión y una creciente obsesión por su apariencia a causa de la exposición a estas plataformas.
Las autoridades norteamericanas dictaminaron que las empresas tecnológicas fueron negligentes y les ordenaron pagarle 6 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. Estas mismas apelaron la decisión; no obstante, las consecuencias por el sobreuso del teléfono móvil van mucho más allá de repercusiones en la salud mental conforme a un artículo recientemente publicado por el Washington Post.
El deterioro cognitivo y el detox digital
De acuerdo con dicho medio, el uso excesivo del móvil afecta directamente el aspecto cognitivo de las personas, viéndose alterados los niveles de atención y concentración y memoria de las personas.
En este sentido, se llevó a cabo una investigación en la cual participaron 14 personas, las cuales tuvieron acceso restringido a sus teléfonos móviles. Por medio de una aplicación se les limitó el uso de redes sociales; únicamente podían realizar llamadas y enviar mensajes de texto.
Los resultados fueron sorprendentes. Los expertos indicaron que la mejora en la atención sostenida fue de una magnitud similar a la del deterioro cognitivo asociado a la edad durante 10 años. Incluso aquellas personas que hicieron trampa e infringieron las reglas, después de unos días, parecieron experimentar efectos positivos tras el descanso.
“Así que no es necesario que te restrinjas para siempre. Incluso una desintoxicación digital parcial, aunque sea por unos días, parece funcionar”, dijo Kostadin Kushlev, profesor asociado de psicología en la Universidad de Georgetown.
El mismo académico es consciente de la problemática y su alcance mundial. “Todos tenemos una relación un tanto poco sana con nuestros teléfonos”, agrega.
“La más mínima distracción durante esas actividades disminuye la calidad emocional de la experiencia, lo que se traduce en conversaciones menos satisfactorias y relaciones menos satisfactorias”, complementa.
Por su parte, Noah Castelo, profesor asociado de la Escuela de Negocios de la Universidad de Alberta, manifiesta que los dispositivos inteligentes están incidiendo en el diario vivir de la gente. “Estas tecnologías pueden interferir con actividades que de otro modo serían interesantes, como cenar con amigos”, sostiene el académico.
