Nil Castellví, enfermero: "La tiroides no te deja simplemente cansada, te deja vacía, sin chispas y sin empuje"
Un valor analítico, por sí solo, no siempre refleja cómo se encuentra una persona.
Si tienes hipotiroidismo sabrás que el cansancio es uno de los síntomas más frecuentes. Y si crees que cuando en los análisis salga que tus valores de la tiroides están dentro de la normalidad ese síntoma desaparecerá, puede que estés equivocado. Algunas personas aseguran que continúan sintiéndose agotadas cuando se supone que no deberían.
Sobre esta situación poco conocida ha hablado el enfermero Nil Castellví, en uno de sus últimos vídeos y recuerda que el bienestar de un paciente no siempre depende de un único resultado analítico. "La tiroides no te deja simplemente casada, te vacía, sin chispas, sin empuje", afirma.
Según explica, una de las mayores frustraciones de algunos pacientes llega cuando les comunican que "todo está bien" porque una prueba de laboratorio ha salido dentro de los valores de referencia, mientras ellos continúan con síntomas como fatiga, falta de energía o dificultad para concentrarse.
Castellví señala que un valor analítico, por sí solo, no siempre refleja cómo se encuentra una persona. "Ese número sirve como referencia médica, pero no implica cómo te sientas", comenta. El diagnóstico y el seguimiento del hipotiroidismo se basan en la combinación de la historia clínica, la exploración física, los síntomas y las pruebas de laboratorio.
El papel de las hormonas tiroideas
El enfermero explica que las hormonas tiroideas participan en el funcionamiento del metabolismo, es decir, en los procesos mediante los que el organismo obtiene y utiliza la energía. Cuando existe un déficit de estas hormonas, pueden aparecer síntomas como cansancio. sensación de frío, aumento de peso, piel seca o lentitud mental.
"La hormona que realmente activa las células es la que permite que el metabolismo funcione correctamente", señala. Cuando esa acción disminuye, añade, algunas personas experimentan un agotamiento que "no se quita ni durmiendo ni descansando".
¿Por qué algunas personas siguen con síntomas?
Aunque el tratamiento con hormona tiroidea consigue normalizar los análisis y mejorar la mayoría de los casos, algunos pacientes continúan presentando síntomas persistentes. Los expertos explican que esto puede deberse a diferentes causas, como otras enfermedades asociadas, problemas de sueño, anemia, déficit de vitaminas, estrés, ansiedad o depresión, entre otros factores. Por eso, recomiendan valorar cada caso de forma individual antes de atribuir todos los síntomas exclusivamente a la tiroides.
Castellví insiste en que no conviene tomar suplementos o modificar el tratamiento por iniciativa propia. "No es cuestión de hacerlo a lo loco. Antes de añadir nada, hay que entender qué está fallando y preparar el terreno", afirma y añade "Si te has sentido apagada durante demasiado tiempo, no es imaginación, tu cuerpo te está hablando y merece que lo escuches".
En este sentido, recomienda investigar el origen del malestar junto a un profesional sanitario para identificar qué factores pueden estar influyendo en el cansancio y establecer el tratamiento más adecuado. La persistencia de los síntomas debe valorarse de forma completa para descartar otras posibles causas y encontrar la estrategia más adecuada para recuperar la calidad de vida.