Rosa Ordiales, inspectora de sanidad: "Si vas a un local en el que hay un servicio que está limpio, bien equipado, con su jabón, su papel, te puedes sentar a comer"
La especialista sugiere algunos consejos para evaluar el nivel de higiene de un establecimiento.
La higiene es un pilar fundamental en la industria de la restauración. Es una máxima que todos conocemos, pero, a la hora de la verdad, es un aspecto que solemos pasar por alto en nuestro día a día. ¿Qué es lo primero que haces nada más entrar a un restaurante? La inmensa mayoría de la gente se lanza directamente a leer la carta o a mirar la oferta gastronómica, pero muy pocos dedican un par de segundos a escanear visualmente las condiciones sanitarias del establecimiento.
Esta realidad pone en evidencia el profundo desconocimiento que existe sobre la vital labor de los inspectores de Sanidad. Para arrojar luz sobre este trabajo silencioso, el popular canal de YouTube Gominolas de Petróleo, (especializado en la industria y divulgación alimentaria) ha charlado con Rosa Ordiales, una inspectora de sanidad con años de experiencia a sus espaldas.
La especialista es plenamente consciente de la invisibilidad social que rodea a su profesión. “Se desconoce mucho nuestra labor, nuestra labor pasa desapercibida y únicamente es puesta en valor cuando hay algún problema, que saltan los medios de comunicación y entonces sí que se habla de nuestro trabajo”, comenta.
Sin embargo, Ordiales prefiere ver el lado positivo de esta situación. “Es bueno en cierto modo que se hable poco, que pase desapercibido, porque eso significa que las cosas van bien. Nuestro trabajo está muy en la sombra siempre”, complementa.
El caos de las normativas y la necesidad de unificación
Frente al sistema actual de clasificación sanitaria de los locales, la inspectora se muestra tajante y reclama una estandarización urgente. “Deberíamos unificar un método único, porque no tiene ningún sentido que haya en cada comunidad autónoma un sistema diferente”, declara.
De hecho, su propuesta va mucho más allá de nuestras fronteras: “Se debería adoptar un sistema a nivel europeo, que sea único, que utilice los mismos criterios y que no genere agravios comparativos”, sostiene.
La prueba de fuego: el baño y los uniformes
Para poner las cosas fáciles a los ciudadanos de a pie, la experta expone varios consejos prácticos que nos permitirán evaluar el nivel de higiene de un establecimiento en cuestión de segundos. El principal "chivato" de un local es, sin duda, el aseo. “Si vas a un establecimiento en el que hay un servicio que está limpio, bien equipado, con su jabón, su papel, ya te puedes sentar a comer”, detalla.
Pero el baño no es el único indicador visual clave; el personal es el reflejo exacto de las cocinas. “Me da mucha información también el ver cómo van las personas manipuladoras vestidas, cómo te atienden, cómo se dirigen a ti y las condiciones generales de limpieza”, concluye Ordiales, recordando que un delantal impecable y una sala cuidada son la mejor garantía antes de pedir la cuenta.