Una técnica en nutrición explica si es o no beneficioso consumir yogur griego todos los días
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Una técnica en nutrición explica si es o no beneficioso consumir yogur griego todos los días

Esta experta resalta que este alimento aporta bacterias vivas que favorecen la salud intestinal pero que no debe tomarse de forma obligatoria.

Una persona tomando un yogur griego con frutas del bosque.George Doyle via Getty Images

¿Es realmente el yogur griego un aliado para nuestra salud o solo otra moda pasajera?, es la primera pregunta a la que responde la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. "En el mundo de la nutrición actual, parece que cada semana surge un nuevo 'imprescindible'", resalta Luzón. "El yogur griego ha ocupado ese lugar durante años. Y, como técnica en nutrición, mi enfoque no es decirte qué tienes que comer, sino analizar qué opciones pueden sumar a tu bienestar integral si decides incluirlas", prosigue. "Y, personalmente, consumo lácteos a diario porque disfruto de su sabor y textura, pero es perfectamente posible mantener una salud óptima sin ellos. Lo importante es elegir desde la información y no desde la obligación", asegura esta experta

Luzón da, a continuación, cuatro claves que nos pueden ayudar a tomar una decisión sobre las pautas de consumo de este alimento. La primera es que "el valor de los alimentos fermentados frente a los suplementos". "Vivimos en una era donde se gastan fortunas en polvos probióticos y suplementos de diseño que, en muchos casos, cuentan con una evidencia científica mucho más débil de lo que su marketing sugiere", añade.

Así que la "evidencia real", señala esta experta es que "el yogur griego es un alimento fermentado tradicional": "Aporta bacterias vivas (probióticos) que se ha demostrado de forma sólida su capacidad para favorecer una microbiota diversa. Obtener estos beneficios a través de un alimento completo suele ser más económico y efectivo que buscar el "milagro" en una cápsula, siempre que tu cuerpo tolere bien los lácteos".

En segundo lugar, si decides incluir en tu alimentación el yogur griego "debes tener claro lo que aporta realmente y cuáles son sus puntos fuertes desde una perspectiva de salud no restrictiva", prosigue esta técnica en dietética: "Por un lado, es saciante por naturaleza gracias a su proceso de filtrado, concentra más proteínas que el yogur convencional. Esto ayuda a que las señales de hambre y saciedad de nuestro cuerpo se regulen de forma natural. Y, por otro lado, es relevante su "densidad nutricional": "Es una fuente sencilla de calcio y vitaminas del grupo B, sin necesidad de recurrir a productos ultra-enriquecidos artificialmente", aclara Luzón.

Pero, además, es también vital entender que el yogur griego no es una pieza de puzzle obligatoria, destaca además esta experta. Así, "para quienes no consumen lácteos por ética o intolerancia, existen alternativas vegetales fermentadas que también pueden aportar beneficios, aunque su perfil proteico sea distinto", explica. "Y la salud integral se construye con el patrón alimentario total, no con un solo alimento. Así que si no te gusta el yogur griego, no pasa nada; hay cientos de formas de cuidar tu microbiota y tu aporte proteico", recalca.

Y, en cuarto lugar, Ana Luzón considera que es relevante saber cómo elegir sin caer en la "Cultura de Dieta": "A menudo, la industria nos vende versiones 'light' o '0%' que pierden la esencia del producto. La grasa natural del lácteo ayuda a absorber vitaminas y, sobre todo, aporta una satisfacción sensorial que nos ayuda a tener una relación más sana y placentera con la comida. Por lo que el verdadero enemigo, más que la grasa, es el exceso de azúcares añadidos en las versiones de sabores, que transforman un alimento interesante en un postre ultraprocesado, lo que debemos vigilar".

En definitiva, el yogur griego "es una herramienta excelente por su aporte de probióticos y nutrientes, especialmente frente a la suplementación innecesaria", resalta esta experta. "Pero, por encima de cualquier beneficio nutricional, debe estar tu preferencia personal y tu bienestar digestivo. La mejor dieta es la que no se siente como una dieta", concluye.

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Soy redactora en HuffPost España, donde escribo de temas sociales y estilo de vida.

 

Sobre qué temas escribo

Hablo cada semana sobre varios temas en los que nos aporta una nutricionista sus consejos para llevar una vida saludable, sigo los temas de okupaciones en todo el mundo e intento reflejar cómo los problemas y las buenas noticias nos afectan ya de forma global con ejemplos de casos de particulares y poniendo el foco en especial en estudios científicos que demuestren todos los avances que estamos viviendo.

 

Mi trayectoria

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense e hice el Máster de Periodismo de la UAM/ELPAÍS, así como el de desarrollo de directivos de PRISA y el IESE. He sido jefa de diversas secciones en EL PAÍS, después, directora de comunicación en diversos organismos, pero, sobre todo, lo que me gusta es escribir. Por eso estoy aquí, para contar historias y buscar temas exclusivos para los lectores. Antes de todo esto, mi especialidad fue durante años la educación. Soy madrileña, de padre catalán y abuelos vascos y de las dos castillas, por lo que me siento de toda España y no entiendo tanta confrontación. Y, sobre todo, me considero muy europea. He recibido el Premio de Periodismo de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, así como el Premio de Periodismo Educativo Esteban Barcia. He escrito un par de libros sobre El papel de los padres en el éxito escolar de los hijos.

 


 

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