El portaaviones más grande del mundo se retira de Irán tras un incendio en la lavandería que duró 30 horas: 600 marineros sin camarote, el 80% de los baños rotos y posible sabotaje a bordo
El USS Gerald R. Ford sufre un grave incendio que ha provocado su "retirada" momentánea, en un momento en que es clave su presencia y participación en el estrecho de Ormuz.

El USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande y avanzado del mundo, ha tenido que retirarse de la zona clave frente a Irán tras un incendio que duró más de 30 horas y que ha dejado el buque en una situación crítica. Lo que empezó como un fuego en la lavandería ha acabado provocando daños estructurales, caos entre la tripulación y dudas internas sobre un posible sabotaje.
La consecuencia es inmediata: EEUU pierde temporalmente uno de sus activos más importantes en el estrecho de Ormuz, justo en un momento de máxima tensión con Irán.
Un incendio "menor" que desató un problema mayor
Según la versión inicial de la Marina estadounidense, el incendio se originó en el sistema de extracción de una secadora. No hubo combate ni ataque externo. Dos marineros resultaron heridos y varios más sufrieron intoxicación leve por humo.
Pero la realidad, según fuentes citadas por The New York Times, es mucho más grave: el fuego se propagó por el sistema de ventilación, la extracción de humo falló y grandes zonas quedaron inutilizadas por el humo.
El incendio duró más de 30 horas, algo inusual en un buque con capacidad de extinción equivalente a la de una ciudad mediana.
600 marineros sin camarote y vida a bordo colapsada
Las consecuencias en la vida diaria han sido inmediatas. Aproximadamente 600 de los 4.500 tripulantes han perdido sus alojamientos.
La situación actual a bordo, según las filtraciones: marineros durmiendo en mesas o bancos, camarotes inutilizables por humo, lavandería fuera de servicio y condiciones improvisadas de higiene.
En paralelo, el portaaviones se ha visto obligado a poner rumbo a Creta, donde será inspeccionado en una base de la OTAN.
El problema no era solo el incendio: fallos estructurales previos
El USS Ford, operativo desde 2017, ya acumulaba incidencias técnicas. La más llamativa: el sistema de baños.
Según investigaciones de NPR basadas en documentos internos, hasta el 80% de los inodoros han fallado. El sistema de vacío es propenso a bloqueos y se registraban incidencias diarias desde 2023, solicitándose más de 40 asistencias externas. Los atascos incluían objetos como ropa, papel o incluso cuerdas.
Sospechas de sabotaje dentro del propio barco
Este punto es clave. Informes internos de la Marina apuntan a que algunos fallos no serían accidentales. Se habla de uso deliberado de "materiales inadecuados" en el sistema de saneamiento. En otras palabras: posible sabotaje interno.
Ahora, tras el incendio, esta hipótesis cobra más fuerza. La Marina investigará en Creta si el fuego también pudo ser provocado.
Moral hundida: meses de despliegue y desgaste extremo
Detrás de estos problemas hay un factor humano evidente. La tripulación del Ford lleva meses bajo presión, con un despliegue más largo de lo habitual, jornadas de hasta 19 horas para técnicos, pérdida de eventos familiares y restricciones de comunicación con sus familias.
El resultado, según los informes, es una moral extremadamente baja. Y eso, en un buque de guerra, tiene consecuencias operativas, aunque algunos pueden argumentar que si esta es la resistencia y resiliencia, los enemigos lo tendrán mucho más fácil, en países como Irán o China donde esos "problemas" no se producen o al menos no se materializan.
Impacto estratégico: un vacío frente a Irán
La retirada del Ford no es un detalle menor. Este portaaviones es clave para la defensa aérea en la región, la proyección de poder en el Golfo y la protección del tráfico marítimo.
Su salida deja un hueco que EEUU intenta cubrir enviando al USS George H.W. Bush desde la costa este. Pero tardará al menos dos semanas en llegar. En un escenario como el estrecho de Ormuz, ese tiempo importa.
Una pregunta incómoda para EEUU
El caso del Gerald R. Ford plantea una duda de fondo: ¿hasta qué punto es sostenible el despliegue global de la Marina estadounidense? Un incendio en una lavandería ha sido suficiente para sacar de juego al mayor portaaviones del mundo, afectar a miles de tripulantes y debilitar temporalmente la posición militar de EEUU. Y eso en una de las regiones más sensibles del planeta.
