Una técnica en nutrición explica si tiene beneficios cambiar las tostadas por un desayuno asiático
Esta experta afirma que es importante separar el postureo de la fisiología a la hora de buscar una alimentación saludable.
¿Necesitas tomarte una sopa miso u otro alimento asiático para empezar bien el día? Porque resulta que últimamente, las redes sociales y las revistas de tendencias se han llenado de imágenes de celebrities cambiando su clásica tostada por desayunos de inspiración oriental: sopa miso, ensaladas de brotes amargos o tortillas con semillas. "Como técnica en nutrición, me parece fantástico que busquemos alternativas, pero es importante separar el postureo de la fisiología", responde la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón y explica los motivos.
En primer lugar, señala, "no existen las 'supercomidas', existen los nutrientes". "El beneficio de estos desayunos no reside en que sean "asiáticos" ni en que tengan ingredientes exóticos. El éxito real es que son desayunos basados en alimentos frescos, ricos en proteína y fibra, y bajos en azúcares refinados", insiste esta experta.
Por lo tanto, prosigue Luzón "si cambias un cruasán o una tostada de pan blanco con mermelada por una tortilla o una sopa, lo que estás haciendo es estabilizar tu glucosa desde primera hora". Así que "no es la sopa miso la que te da 'superpoderes', es el hecho de evitar el pico de insulina que te dejaría sin energía a las dos horas", añade la técnica en dietética.
En segundo lugar, Luzón resalta que "el contexto manda: no vivimos en un set de rodaje": "Es muy fácil desayunar una ensalada de brotes cuando alguien la prepara por ti o tienes tiempo de sobra. Pero en el mundo real, donde vamos con el tiempo justo, proponer recetas elaboradas puede generar una barrera: 'Como no tengo tiempo de hacer la sopa de Amelia Bono, me como cualquier cosa', explica.
Así que la clave, según Luzón, "no es copiar un modelo cultural ajeno, sino aplicar la lógica nutricional a nuestro entorno": "España tiene alimentos maravillosos que cumplen la misma función sin necesidad de ser 'tendencia'", recuerda.
Y, en tercer lugar, esta técnica en dietética se inclina por que pensemos en "alternativas realistas y que sean nuestras". "No necesitas sopa miso para tener un desayuno 'de influencer'. El objetivo es incluir proteína, grasas de calidad y algo de fibra: como un par de huevos revueltos o cocidos con un poco de jamón o aguacate; unos restos de garbanzos salteados (sí, legumbres al desayuno, una herramienta potente y barata), o incluso esa tostada de siempre, si es de pan integral de calidad y le añades una buena cantidad de proteína (atún, huevo, pollo) y unos canónigos", propone Luzón.
Su conclusión es clara: "Menos el 'superalimento' del mes en las revistas y más entender qué necesita nuestro cuerpo: saciedad, energía estable y, sobre todo, una relación con la comida que sea sostenible en nuestro día a día". Y termina: "Si te gusta la sopa miso, adelante; pero si prefieres un revuelto de los de toda la vida, nutricionalmente estarás igual de bien".