Los talibanes denuncian que que dañó un silo donde se suministra fuel a aerolíneas civiles y a aeronaves de Naciones Unidas, en la ciudad donde reside el líder supremo talibán, Hibatullah Akhundzada.
Las lluvias, que han ocasionado el desbordamiento de ríos y deslizamientos de tierra en el archipiélago, han afectado a 1,4 millones de personas en una zona con 20 millones de habitantes. Hay más de 500 desaparecidos aún.