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17/07/2012 10:20 CEST | Actualizado 18/10/2012 18:23 CEST

Los perros y las vacaciones de verano: manual de instrucciones

Con perro descubres que el verano y las vacaciones, si es que las tienes, implican malabares -a la par que gastos- adicionales, tanto si quieres llevarte al can contigo como si decides dejarlo colocado en algún lugar.

Con perro descubres que el verano y las vacaciones, si es que las tienes, implican malabares -a la par que gastos- adicionales, tanto si quieres llevarte al can contigo como si decides dejarlo colocado en algún lugar.

Un primer consejo es andar con cuidado cuando sube la temperatura: los golpes de calor son aún más veloces y peligrosos en los canes que en los humanos. Dejar a un perro dentro de un coche con las ventanas cerradas puede ser mortal en tan sólo 15 minutos.

Opción A. Pongamos que decides pasar unos días en algún lugar de España llevándote a tu perro.

Si hay tren que llegue a tu destino -y si tu can pesa menos de 10 kilos- puedes recurrir a RENFE. Pagas el 25% de un billete y el perro tiene que viajar en un transportín.

Si es más grande, no te queda otra que coger el coche. ¿Cómo y dónde debe ir? Mientras no pueda acceder a la zona del conductor ni interferir con su ángulo de visión, todo correcto. Esto es lo que indica la Ley de Tráfico:

"El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción (....). A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada (...) y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos".

Lo más práctico, dependiendo del tamaño, es que vaya en el maletero, separado con una red o rejilla; o en el asiento trasero, sujeto con un arnés de doble anclaje.

¿Prefieres ir en avión? La trama se complica: ciertas compañías no admiten mascotas y punto. Las que sí lo hacen tienen, claro, restricciones de peso (en EE UU incluso por raza), y un coste. Aquí puedes ver las condiciones que impone Iberia. Y aquí las de Vueling, que sólo admite animales cuyo peso, incluyendo el transportín, no supere los 8kg.

Según tu presupuesto, otra opción es que tú viajes por un lado y tu can por otro, es decir, recurrir a alguna empresa especializada en el transporte de animales: hay varias en España (Baggage Pets, Traveldog) que trasladan canes a destinos nacionales e internacionales.

Previamente, claro, habrás buscado y reservado algún alojamiento para tus vacaciones. Un reto, cuando menos, doblemente curioso cuando vas con perro.

Cierto es que hay cada vez hay más establecimientos dog friendly, hoteles, casas rurales y apartamentos de todo rango de precios y por toda la geografía española en los que es posible alojarse con mascotas.

Igual de cierto es que conviene leer la letra pequeña para evitar sorpresas. Un consejo perruno: pregunta antes de nada si admiten canes de todos los tamaños y de todas las razas (en algunos ponen peros a los perros potencialmente peligrosos (PPP)). Y pregunta, sobre todo, si hay suplementos y en qué zonas está prohibida la entrada a los perros.

Algunos alojamientos dicen ser perrunos pero sus normas son tan restrictivas que en la práctica son útiles sólo si vas a dormir para seguir tu camino hacia otro lugar. Alguno queda que acepta perros sólo en el exterior: tienen que dormir en cheniles.

Opción B. Decides irte de viaje sin perro. Toca buscar dónde dejar al can... Si no puede ocuparse algún amigo, familiar o vecino, ¿residencia o canguro canino?

En un Hotel Canino o Residencia lo normal es que los animales estén en espacios o jaulas individuales y que sean paseados dos o tres veces al día. En algunos podrán pasar cierto tiempo junto a otros perros, socializando y jugando en un área más amplia, bajo la vigilancia de algún responsable de ese centro.

¿Ventajas? Son (o, deberían ser) profesionales y suelen contar con la presencia de un veterinario e incluso de algún educador canino.

¿Desventajas? Si tu perro no está acostumbrado a dormir en jaulas y pasar tiempo solo, no estará particularmente contento, como animal gregario que es.

Los Canguros o Guarderías Caninas son otra posibilidad: suelen ser particulares o pequeñas empresas que se quedan con perros en su domicilio. Normalmente aceptan un máximo de dos o tres canes a la vez.

Es una solución menos profesional, lo que puede conllevar ciertos riesgos aunque empieza a ser frecuente encontrar canguros que tienen formación como técnico veterinario o educador canino. Hay que tener en cuenta que es algo más cara.

A cambio, por su propia naturaleza, es más casera y cercana a la experiencia cotidiana de un perro urbano.

En ambos casos, el consejo básico es preguntar: a tu veterinario, a otros dueños de perro... El boca a oreja ayuda a trillar los establecimientos y profesionales problemáticos, que los hay. Sin duda conviene visitar el lugar antes de dejar ahí a tu can, para comprobar que las instalaciones son como las venden o que la persona que ejerce de canguro te genera confianza.

Lo que nunca debería ser una opción es lo que algunos, y siempre son demasiados, presuntos humanos deciden hacer cuando llegan las vacaciones: abandonar a su perro en alguna cuneta, en algún descampado. Resulta incomprensible, pero sigue sucediendo.

PD: Viendo los comentarios al post anterior, vuelvo a mencionarlo: Los dueños responsables existen, no son gamusinos. Los perros urbanos educados, también. Tanto en este blog como en www.SrPerro.com, donde publicamos estos textos posteriormente, la intención es fomentar que aprendamos a ocuparnos bien de los canes para que la convivencia, incluso con los que no tienen particular afinidad con los perros, sea cada día más fácil.

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