Un grupo de manifestantes acusó a Keir Starmer de "proteger pedófilos", tras ser señalado por el 'premier'. El Gobierno dice, no obstante, que no ve relación.
“Mi cara aparece en los medios y ahora se me reconoce bastante, así que tanto para bien como para mal asusta, pero no voy a echarme para atrás”, ha asegurado.