El joven vigués relata el calvario que vivió hasta dar con su diagnóstico y cómo ha superado la "vergüenza" social de una enfermedad que condiciona cada salida de casa.
José Antonio Rodríguez apuesta ahora por la producción de una edición limitada envejecida en barrica de roble que busca revivir el estatus de un destilado clásico.