La 'Generación Z' nepalí ha consumado la primera revolución efectiva con una revuelta nunca vista gracias a un factor diferencial: el mundo digital y las redes sociales.
Los manifestantes se revuelven contra la corrupción y el veto a las redes sociales —que el Gobierno levantó este lunes— en unos enfrentamientos que han dejado al menos 19 muertos.
La historia de un asiático vestido de uniforme por necesidad resume la angustia de tener que luchar en un conflicto en el que no se le ha perdido nada.
El entorno de ambos había denunciado la desaparición a las autoridades locales hace 48 horas, tras encontrar junto a un río sus mochilas, pasaportes y teléfonos móviles.
En Nepal, más de 137.000 personas migrantes trabajan en los hornos de ladrillos, una forma de esclavitud moderna que emplea mano de obra infantil y trabajo forzado. Las escuelas se convierten en un refugio seguro que aleja a las hijas y los hijos de los obreros de la explotación laboral, los accidentes y la contaminación.