Ángeles Férriz, la voz del PSOE en el Parlamento de Andalucía, se muestra contundente al hablar de los casos de acoso sexual que acechan a su partido. "Cuatro sinvergüenzas no pueden tirar por tierra nuestro trabajo", defiende.
Aderezó sus palabras con pizzas, gofres y yogures y recurrió a maniobras dilatorias como repasar el árbol genealógico completo de otro diputado de su partido o elogiar a las personas encargadas de redactar las actas de las reuniones.
El Gobierno andaluz tiende la mano a los partidos para "mejorar" el sistema sanitario tras el escándalo, pero el presidente Moreno ni ha escuchado a la oposición: dejó su silla vacía tras escuchar a su consejero, Sanz.
Ni el conservador José Pedro Aguiar-Branco ni el socialista Francisco Assis logran los apoyos mínimos. Un ejemplo de la complicada configuración de la Cámara tras las elecciones.
Sólo hay 26 países con mujeres como jefas de Estado o de Gobierno en el mundo. Al ritmo actual, la paridad de género en las más altas esferas de decisión no se logrará hasta dentro de 130 años, denuncia ONU Mujeres.
Su falta de estructura política en el Parlamento representará para el ultra un quebradero de cabeza diario para asegurarse la gestión de Argentina a su modo. De momento, ha anunciado una ola de privatizaciones, como había prometido.