La Audiencia Nacional vuelve a archivar la investigación sobre la infección del 'software' espía israelí al presidente Pedro Sánchez y tres ministros, después de que las autoridades israelíes hayan torpedeado las comisiones rogatorias.
La periodista asturiana, corresponsal en el país vecino durante más de una década, publica un sólido trabajo que suma campo y análisis, en el que constata la necesidad de entendernos con Rabat y, también, el desconocimiento de su realidad.
El teléfono móvil del 'expresident' de la Generalitat fue espiado una treintena de ocasiones entre 2015 y 2020 con el software espía israelí, según revela un análisis forense del laboratorio Citizen Lab, vinculado a la Universidad de Toronto (Canadá).
La ministra de Defensa asegura que la infección con el software espía de su móvil, el del presidente y otros ministros no afectó a la seguridad nacional.
"Lo que ocurre es que, a diferencia de lo que pasaba durante gobiernos anteriores, nosotros, este Gobierno, respeta el Estado de Derecho y no hay ninguna presión".
Paz Esteban conectará este viernes por videoconferencia con el juez de Barcelona que instruye el caso, al día siguiente de que se revelase que el Supremo autorizó el pinchado porque Inteligencia creía que dirigía a los CDR.
El exdiputado 'cuppaire' asegura que le da "asco" ver expuestas en el sumario conversaciones que mantenía con su madre "hablando en mitad del invierno de estufas o de fruta en la nevera".
El titular del Juzgado de Instrucción número 29 de Barcelona sostiene que los hechos denunciados por Aragonès presentan características que "hacen presumir la posible existencia de infracciones penales".
La mano tendida es rechazada por geopolítica: las relaciones París-Rabat se han resentido por el espionaje a Macron con Pegasus, el acercamiento del Elíseo a Argelia, las restricciones de visados y, claro, por el conflicto en el Sáhara.
El líder popular ha afirmado que el juez reprendió al Gobierno por no facilitar la investigación, pero el auto del magistrado no recoge ninguna observación por el estilo.