De cuando Feijóo presumía de ser un "pionero" en viajar a China para impulsar las relaciones entre ambos países
En 2017, siendo presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se trasladó a Pekín para estrechar lazos, sobre todo comerciales, con China.

De Madrid a Santiago de Compostela hay 600 kilómetros, pero mayor es la distancia entre el discurso que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, mantenía desde la Xunta de Galicia y el que ahora proclama desde Génova. Si en 2017 viajó como presidente de la Xunta a China en lo que él mismo definió como un "viaje pionero", ahora ve con ojos suspicaces la visita de Pedro Sánchez al mismo país.
Esta semana, Feijóo criticó el viaje del presidente del Gobierno a Pekín por "coquetear con terceros países al margen de Europa". Esta visión dista mucho, sin embargo, de la que él mismo vislumbró cuando se congratuló de ser el primer presidente de la Xunta de Galicia en viajar a China para estrechar lazos, sobre todo comerciales.
Menos de un año después, el entonces presidente de la Xunta presumiría de que, tras la "misión comercial gallega, una delegación del país asiático" viajara también a Galicia para conocer su sector agroalimentario. Años después, ya como presidente del PP, diría que "el acercamiento unilateral a China" supone que España "juegue en Segunda División".
Quiere la casualidad, además, que las críticas a la visita de Sánchez coincidan con la otro viaje de la Xunta al país asiático. Alfonso Rueda, sucesor de Feijóo en la Presidencia de Galicia, comenzará el 23 de abril una ruta por China que le llevará primero Shanghái y luego Pekín para, como ya hizo su predecesor en el cargo, "explorar relaciones comerciales y en materia de turismo, [...] teniendo en cuenta el potencial económico del gigante asiático", según declararon fuentes de la Xunta a La Voz de Galicia.
Pero contradictorias son también las palabras de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, quien estos días acusó a Sánchez y a su mujer, Begoña Gómez, de "esconderse en la dictadura china". Desde la Presidencia madrileña no utilizaron el mismo calificativo cuando Ayuso recibió en la Real Puerta de Correos, sede del Gobierno autonómico, al embajador de la República Popular China en España, Yao Jing, "con el objetivo de promover las relaciones con el país asiático y aprovechar el potencial del intercambio cultural y comercial".
La realidad es que la posición del PP cuando gobierna no es muy distinta a la de Sánchez respecto a China. También en 2017, por ejemplo, el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, viajó al país asiático para "buscar nuevas oportunidades, tratar de aumentar intercambios y, ante todo, evitar restringirlos". Durante aquella visita, Rajoy no solo quería impulsar las relaciones comerciales, sino que suscribió hasta un convenio bilateral para "reforzar e impulsar la cinematografía entre los dos países".
