Las cuatro palabras con las que 'POLITICO' define a Sánchez por su "desafío" a Trump
El prestigioso medio paneuropeo compara la oposición del socialista a la guerra en Irán con el expresidente francés Jacques Chirac, que se opuso en 2003 a la invasión de Irak, "apelando al derecho internacional y al multilateralismo".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está copando titulares en todo el mundo en las últimas horas por ser el único líder de la Unión Europea (UE) que se ha posicionado claramente en contra del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, iniciado el sábado pasado. Un desafío abierto a los planes del líder norteamericano, Donald Trump, que ayer rompió en reprimenda y amenazas.
El republicano calificó al gabinete español de "terrible" y "poco amistoso" por su decisión de prohibir que aviones militares estadounidenses utilicen bases aéreas españolas (Rota y Morón de la Frontera) para atacar Irán, porque entiende Madrid que incumpliría los acuerdos bilaterales de 1953 y la Carta de Naciones Unidas, ya que la operación no tiene permiso del Consejo de Seguridad y, por ello, la entiende como ilegal. Trump, desde la Casa Blanca, amenazó ayer con cortar todo el comercio con la cuarta economía más grande de la UE.
Y eso ha hecho que Sánchez esté hoy en todos los medios de referencia de la burbuja comunitaria, empezando por POLITICO, uno de los más prestigiosos. En este diario sostienen que "el enfrentamiento de Sánchez con Trump coloca al socialista español en una posición similar a la del ex presidente francés Jacques Chirac, quien emergió como el líder europeo más desafiante en 2003, apelando al derecho internacional y al multilateralismo en un intento de acorralar a la oposición a la invasión estadounidense de Irak". Hay que recordar que España sí se sumó a aquella guerra, en la famosa foto de las Azores del popular José María Aznar.
"Es fácil entender por qué Sánchez está tan dispuesto a salir a la palestra internacional y enfrentarse a Trump. En Madrid, tiene poco margen de maniobra política, con su partido azotado por escándalos de corrupción y derrotas en las elecciones regionales", expone el análisis firmado por Aitor Hernández-Morales. "Pero puede actuar con mucha más libertad en política exterior para presentarse", dice, como "un baluarte contra el trumpismo". Cuatro palabras para definir al socialista. Su postura, agrega, "gusta a la opinión pública española".
Como recuerda POLITICO, no estamos ante el primer episodio de una oposición de Sánchez a las acciones del presidente de EEUU, que ya lleva un año largo en el cargo. Gaza o Venezuela son otros precedentes. No obstante, hay algo nuevo ahora, aparte de que toca en casa, por las bases: "la severidad de su condena lo ha puesto visiblemente en desacuerdo con otros líderes de la UE, que han sido mucho más equívocos". No hay más que ver a Alemania, por ejemplo.
Sánchez ha calificado el ataque a Irán de "violación del derecho internacional" y de "intervención militar injustificada y peligrosa", cuando la Comisión en bloque llama a la calma y señala a Irán, no a EEUU o Israel, para que frene.
Por eso este medio lo compara, insistente, con el exmandatario galo. "Al igual que Chirac en 2003, Sánchez no se limita a expresarse desde la barrera, sino que también hace un llamamiento más amplio a los países para que se enfrenten a Estados Unidos e Israel". Según un diplomático que valoró para el diario la reunión de emergencia de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE, celebrada el domingo pasado, "España presionó para que el bloque denunciara a EEUU por violar el derecho internacional y criticó el doble rasero de Bruselas en su aplicación de la Carta de la ONU". No ha pasado.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, explicó el lunes que las tropas estadounidenses estacionadas en las bases aéreas españolas de Morón de la Frontera y Rota deben “operar en el marco del derecho internacional” y que las instalaciones tendrán prohibido “prestar apoyo excepto si es necesario desde una perspectiva humanitaria”.
Robles dijo que las bases no habían participado en el ataque del sábado pasado contra Irán y que no serían utilizadas para "operaciones de mantenimiento y apoyo", recuerda la información.
"Gran antipatía"
"La postura del primer ministro sobre la guerra tiene buena acogida en un país donde Trump goza de una gran antipatía. Según una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), tres cuartas partes de los españoles admitieron tener una opinión "muy mala" de Trump, y ocho de cada diez lo consideraron una amenaza para la paz mundial", señala el mismo medio. Se le consultó, sobre todo, tras el arresto de Nicolás Maduro en Venezuela, en enero pasado.
Esto también es bien recibido dentro del gobierno de coalición español, dice, "que incluye al partido de extrema izquierda Sumar, ferozmente anti-MAGA", un apunte para los lectores europeos menos ubicados. "Aun así, los aliados del primer ministro insisten en que sus políticas no se basan en cálculos políticos y no son una campaña explícita contra Trump, sino más bien un reflejo de sus principios políticos".
POLITICO habló con el ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, antes de que Trump hiciera su amenaza comercial y le preguntó si Madrid había sopesado la posible represalia económica de Estados Unidos antes de hablar. "España hace lo que considera correcto y acorde con el derecho humanitario e internacional", respondió Cuerpo.