Le Senne y Franco como un "mal menor": "En la Guerra Civil ganó el menos malo"

Le Senne y Franco como un "mal menor": "En la Guerra Civil ganó el menos malo" 

El presidente del Parlament balear, de Vox, ha justificado en diferentes artículos la dictadura de Francisco Franco.

El presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne, junto a la fotografía de una víctima del franquismo que él mismo rompió.Isaac Buj/Europa Press via Getty Images

Iré al grano: en la Guerra Civil se enfrentaron dos bandos, y ganó el menos malo, afortunadamente”. Para el presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne, por suerte ganó Franco y la dichosa dictadura, a dios gracias. El entrecomillado es suyo, de un artículo que publicó el 24 de octubre de 2019, cuando se produjo la exhumación del dictador. Le Senne también fue claro en el titular escogido: “Franco, mal menor”, por si hay quien pudiera caer en el despiste al leer sus palabras.

Le Senne ha vuelto a primera plana ahora tras, quizás en una demostración del evangelio que dice guiar su vida, romper una foto de Aurora Picornell, torturada, asesinada y enterrada en una fosa común por el franquismo, ese “mal menor”. En aquel artículo, el miembro de Vox se quejaba de la “demonización” de la dictadura. Entendía como “ridículo” considerar que “el bando nacional era malo y el conocido como republicano, bueno”.

En otro artículo, bajo el nombre de “Memoria totalitaria”, se lamentaba de que España estuviera “enseñando ya esa sarta de mentiras”. ¿Cuáles son esas, para él, falsedades? Que “la República era una democracia idílica” y “Franco, un señor muy malo”. “El Caudillo”, como así se refería al dictador en otro de sus textos, “recibió”, como si se la hubiera encontrado, “España destrozada tras la Guerra Civil pero la dejó convertida en la octava potencia económica del mundo”. “El franquismo, con todos sus errores, hizo posible el Milagro Español”. Y no solo eso. Al régimen franquista hay que agradecerle también que, “a la muerte de Franco, compartiera pacíficamente el poder con la izquierda”.

Hay más. Cuando se cumplieron 45 años del fallecimiento del dictador, Le Senne escribió otro artículo en el que, aunque afirmó que no era “una apología del franquismo, lo cierto es que, entre el franquismo y la democracia, hemos gozado de unos 80 años de cierta paz y tranquilidad”, sobre todo gracias a “los primeros cuarenta”. Con Franco, ese “mal menor”, había “cada vez más libertad y prosperidad”.

No hay más que leer los artículos que escribía en mallorcadiario.com para conocer el ideario de quien ahora ostenta la Presidencia del Parlament balear. La apología del franquismo es solo un apartado en un credo que deja espacio al machismo, la homofobia o la xenofobia. Le Penne es también, por ejemplo, defensor de la teoría del gran reemplazo, una hipótesis conspirativa y nazi según la cual, como él mismo ha escrito, “los europeos en general están siendo reemplazados por los africanos”.

Tras las quejas suscitadas por el destrozo de la fotografía de una víctima del franquismo, que ha llevado al Gobierno a estudiar medidas al albor de la Ley de Memoria Democrática, Gabriel Le Senne ha justificado su actuación a través del Parlament. “No es posible censurar la actuación del presidente sin antes censurar la actitud previa provocadora de la vicepresidente y secretaria segundas del Parlament”, quienes mostraron las imágenes. Como el franquismo, “un mal menor”.

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Me llamó Héctor Juanatey, aunque como dice Xoan Tallón, eso no importa, todo el mundo tiene un nombre. Me gusta escribir y contar cosas. En El HuffPost escribo de política, y como política lo es todo, decirles esto es como decir todo y decir nada.

 

Sobre qué temas escribo

En El HuffPost escribo, como ya les dije, de política, que es todo. Si quisieran entrar más en detalle, les cuento: por gustar, me gusta escribir de todo aquello que me preocupa dentro y fuera de la redacción. En los últimos años, por ejemplo, he estado investigando el ascenso de la extrema derecha, una suerte de virus invisible que crece cada día más. Un crecimiento, sin embargo, que también tiene responsables, y en ellos me gusta fijarme, ya sea Elon Musk, Mark Zuckerberg o influencers de ultraderecha con cada vez más adeptos. Pero también la política es causa de la desafección de la que beben los ultras. De ahí que no haya que olvidarse nunca de temas fundamentales como la vivienda; en definitiva, de las condiciones materiales de la ciudadanía. Por ese motivo, también, y desde la cobertura que hice para Público durante el 15M en la Puerta del Sol, en Madrid, he centrado gran parte de mi trabajo en las diferentes reivindicaciones de la movilización social. Sospechen siempre de aquellos periodistas que acostumbran a agobiar con la cantinela de la objetividad. Al final, solo buscan desprestigiar el sentido mismo de la profesión.

 

Mi trayectoria

Pese a todas las advertencias, desde que me decanté por estudiar periodismo (Licenciatura y Máster en Periodismo de Investigación), a excepción de un parón en el que trabajé en discurso y comunicación política, he tenido la suerte de dedicarme a escribir. Empecé en La Voz de Galicia y, tras dejar la terruña (Galicia) y mudarme a la capital en busca de oportunidades laborales, pasé por Público, La Sexta, fui redactor fundacional de eldiario.es, y he escrito para un buen número de medios como Praza.com, la revista Luzes, Playground Magazine, La Marea, Vanity Fair o CTXT. En una ocasión estuve en el campamento de refugiados de Dajla, en el Sahara, y de allí me traje unas breves anotaciones que fueron publicadas como libro, ‘Dajla. Apuntes desde o Sahara’, editado por Praza. En otra, entrevisté a Txema Guijarro, una de las personas que trabajó en el asilo de Julian Assange y Edward Snowden, y esos diálogos se transformaron también en libro, ‘El analista. Un espía accidental en los casos Assange y Snowden’, de Libros del KO. En otro lapso de tiempo, creé junto a los cómicos Facu Díaz y Miguel Maldonado un programa de humor, La Tuerka News, porque tengan claro que sin risas nos vamos a la m*****.

 


 

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