Revuelo con los pactos PP-Vox: "Algo falla cuando tenemos que enfatizar que cumpliremos la ley"
El PP logra gobernar en Extremadura y Aragón pero sufre para explicar las cesiones a Vox en materia migratoria. En Génova creen que explotarán el tema para "entrar" en la campaña andaluza.

El Partido Popular cierra la semana con María Guardiola investida presidenta de Extremadura y con Jorge Azcón camino de serlo en Aragón. Una "buena noticia" deslucida por las cesiones a Vox para lograr el acuerdo de gobierno, principalmente en materia migratoria. De hecho, en privado, no son pocos los dirigentes que admiten su frustración ante "la constatación" de que Santiago Abascal les ha llevado a su terreno. "Nos hemos dejado enredar porque tenemos que gobernar", en palabras de un diputado.
En las negociaciones con el PP, Vox lo apostó todo al capítulo migratorio y al principio de "prioridad nacional". Y los barones pendientes de su apoyo acabaron claudicando, siempre con el aval de la dirección nacional del partido. De hecho, el acuerdo de Aragón es prácticamente un calco del de Extremadura. Y en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco es consciente de que Abascal pedirá lo mismo, aunque las fuentes consultadas apuntan a que aquí no habrá fumata blanca hasta después de los comicios andaluces, que son el 17 de mayo.
Redactado en los pactos eso de la "prioridad nacional", la clave está en la interpretación que hacen ambos partidos. El PP pone el acento en el concepto de "arraigo", que también está recogido en los acuerdos, y enfatiza que toda medida estará siempre "dentro de legalidad" vigente. Pero Vox va un paso más allá. "Corregiremos la situación de discriminación que viven los españoles en el acceso a los servicios públicos y ayuda", según el propio Santiago Abascal. "Los españoles primero", han coreado sus portavoces.
Para distintos cargos del PP consultados por El HuffPost, "algo falla" cuando "tenemos que enfatizar que vamos a cumplir la ley". Un compromiso que no han parado de precisar en los últimos días Guardiola, Azcón o Alberto Núñez Feijóo. "Mejor nuestros gobiernos a uno como el de Pedro Sánchez", reivindicaron oficialmente en Génova. "En nuestros acuerdos no hay nada parecido a una ley de amnistía", añadían. Si bien, una sensación agridulce ha invadido al partido.
Así resume lo vivido un destacado dirigente del PP: "Vox nos ha llevado a su terreno en un momento muy delicado para ellos. Están encantados de ese discurso antimigración mientras a nosotros nos deja a la defensiva y descolocados". Y la prueba del debate interno sobre lo aprobado en Extremadura y Aragón es que, de forma más o menos velada, otros presidentes autonómicos como Isabel Díaz Ayuso o Juanma Moreno se han mostrado en contra, incluso sugiriendo su ilegalidad.
De hecho, tanto Guardiola como Azcón son conscientes de que "han tenido que tragar" para alumbrar sus pactos, según las fuentes consultadas. Pero creen que a partir de ahora, y una vez pase el ruido, tendrán el margen suficiente para "centrar" su agenda de gobierno. "Pasar el túnel del ruido y ponernos a trabajar", resumían en el equipo de la líder extremeña. "Ahora tenemos tiempo para hacer las cosas bien", corroboraban también desde Aragón.
Tanto es así que el objetivo de ambos es "encapsularse" desde ya para evitar polémicas. "Centrarnos en el territorio". Y es que en el PP están convencidos de que Vox les seguirá apretando, en un "sándwich" con el PSOE. La prueba, el debate y votación que se vivieron en el Congreso de los Diputados el miércoles. Vox presentó una moción sobre "la prioridad nacional" en el acceso a las ayudas públicas y los populares se negaron a apoyarla, junto al resto de la Cámara, bajo el argumento de que no aceptaron sus enmiendas e iban un paso más allá de lo pactado en Extremadura y Aragón.
Y, claro, esto sirvió a Abascal para articular toda una campaña contra Feijóo. "Entendemos que todo vale para algunos en una precampaña pero para tratar a los españoles como si fueran idiotas ya está el PSOE. Nuestra enmienda era calcada al pacto que ellos mismo han firmado", se revolvió Miguel Tellado, número dos de Génova.
La campaña andaluza
De fondo, en el PP interpretan que Vox quiere mantener "viva la polémica" sobre la migración para intentar entrar en la campaña de las andaluzas. "Es a lo único que se pueden agarrar", admiten en el equipo de Juanma Moreno. Y de ahí que él haya pedido manos libres a Génova, como ya publicó este periódico. De momento, el barón popular cree que puede reeditar la mayoría absoluta, aunque sigue muy pendiente de "los restos". "Parece cliché pero no es fácil. Si este tema impacta, habrá que ver si bailan los últimos escaños", según las fuentes consultadas.
Moncloa, mientras tanto, observa con comodidad este debate. De ahí que Pedro Sánchez lo incluyera en la sesión de control al Gobierno y sus ministros no paren de denunciarlo. De hecho, ya avisan de que si se Azcón o Guardiola llevan a la práctica esos acuerdos, irán de inmediato a los tribunales. Y ponen el ejemplo de lo que hicieron con Isabel Díaz Ayuso por el registro de los objetores al aborto. "Iremos al Constitucional o donde haga falta, pero se parará", en palabras de un ministro.
"Y para rematar, Rajoy y su desmemoria en el Audiencia", bromeaba otro miembro del gabinete, dando a entender una buena semana para los intereses políticos del presidente. En todo caso, el juicio de las mascarillas prosigue en el Supremo, donde quedó de manifiesto el descontrol en los gastos de Ferraz. El lunes le tocará el turno al teniente coronel Antonio Balas, responsable de la UCO de la Guardia Civil.
