Sánchez anuncia la desclasificación de los archivos secretos del golpe del 23-F
"Las democracias deben conocer su pasado para construir un futuro más libre".
Desde aquel día en que 45 disparos resonaron en el interior de un Hemiciclo que atisbaba los tambaleos de una democracia en ciernes, pero a costa de una Transición ensangrentada, ha pasado la friolera de 45 años. Este es el lapso de tiempo en el que todo apunta a que los futuros libros de historia lo recogerán como la duración de uno de los mayores secretos del Estado español. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará la desclasificación, mañana martes, de los documentos secretos relacionados con el intento de golpe de Estado del 23F.
Sánchez ha aprovechado este lunes la efeméride de este 23 de febrero de 2026 para hacer el esperado anuncio. En sus redes sociales, el mandatario español ha subrayado que con esta desclasificación "se salda una deuda histórica con la ciudadanía", puesto que "la memoria no puede estar bajo llave".
Además, dicha publicación está acompañada de una conversación con el reputado escritor y académico Javier Cercas -y autor de Anatomía de un instante-, en un reciente acto en el Congreso, en el que encomia a Sánchez para que dé el paso hacia la desclasificación. "Gracias a quienes abristeis camino", cierra el tuit del presidente de un Gobierno cuyos pasados dados en materia de la reforma de la Ley de Secretos Oficial han estado marcados por las exigencias de socios como PNV o EH Bildu.
Una desclasificación que llega antes que la Ley de Información Clasificada
En esta línea, cabe recordar que el Gobierno ha venido dando pasos hacia la modernización de la norma que data del franquismo (1968) y regula los archivos confidenciales que no pueden revelarse a la opinión pública, en teoría, por motivos de seguridad nacional. Tras los intentos frustrados en la primera legislatura por las reticencias de PSOE ante las demandas de Unidas Podemos y otros socios de la investidura, y al decaer las iniciativas por la convocatoria electoral adelantada del 23-J, el Ejecutivo sí logró aprobar el anteproyecto de la norma llamada a sustituir a la Ley de Secretos Oficiales.
Tuvo lugar el pasado verano, en julio, cuando el Consejo de Ministros dio luz verde al anteproyecto de Ley de Información Clasificada. En líneas generales, se trata de una norma que traslada el control de estos documentos secretos desde la Inteligencia española, es decir, el CNI, a la propia Moncloa. Al mismo tiempo, se fijan plazos máximos para los secretos de Estado, cuyo tope alcanzaría hasta los 45 años. Es uno de los grandes motivos que, hasta esta mañana, hacían preguntarse cuánto más habría que esperar para conocer los papeles cuya desclasificación se aprobará mañana, al tener en cuenta que la nueva legislación aún está en tramitación en la Cámara baja.
¿Cuándo se hará efectiva la desclasificación de los secretos del 23-F?, ¿qué contienen?
Una vez se ratifique en la reunión de mañana del Consejo de Ministros, será la ministra portavoz, Elma Saiz, la encargada de detallar el contenido del acuerdo suscrito. No obstante, y según han trasladado fuentes de Moncloa a medios como Europa Press, dicha revelación de secretos se producirá el miércoles, tras la publicación de la orden en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
De esta forma, a partir de este miércoles, dichos documentos deberán estar disponibles en la página web de Moncloa, a total disposición del público. Una cuestión que genera otra incógnita, ¿qué cuestiones podrían ser desveladas o, al menos, qué desclasificaciones se han venido reclamando?
¿Qué hay en los archivos secretos del 23-F que serán desclasificados?
Principalmente, se encuentra el sumario del juicio bajo custodia en el Tribunal Supremo desde la Transición. Dentro de esa documentación en manos del alto tribunal hay 89 legajos entre los que se incluyen declaraciones de los implicados en el golpe de Estado, así como grabaciones tomadas en el Congreso durante la histórica jornada.
Eso es el material relativo a tribunales, porque la otra pata la conforman los archivos de la Inteligencia española, por aquel entonces denominado Centro Superior de Información de la Defensa, el CESID. El plato fuerte conformado por los documentos internos y las escuchas realizadas en ese contexto, así como todas sus transcripciones. También los informes militares con todos los despliegues realizados durante el fallido golpe, junto con las comunicaciones de la Casa Real, pero también de la Presidencia en Moncloa.