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10/01/2016 09:56 CET | Actualizado 10/01/2017 11:12 CET

Qué esperar del papa Francisco en 2016

pope francisPredecir los asuntos que tratará el papa Francisco en el año 2016 es una ardua tarea. Por algo le llaman "el papa de las sorpresas": él gestiona su propia agenda personalmente. Nunca deja ver sus intenciones, no permite ni que su portavoz ni que sus colaboradores más cercanos sepan sus planes.

ASSOCIATED PRESS
Pope Francis arrives to hold his weekly general audience, in St. Peter's Square, at the Vatican, Wednesday, Dec. 30, 2015. (AP Photo/Andrew Medichini)

Predecir los asuntos que tratará el papa Francisco en el año 2016 es una ardua tarea. Por algo le llaman "el papa de las sorpresas": él gestiona su propia agenda personalmente. Nunca deja ver sus intenciones, no permite ni que su portavoz ni que sus colaboradores más cercanos sepan sus planes.

Además, el papa Francisco cree más en los procesos a largo plazo que en los resultados inmediatos. También influye el hecho de que el papa, por definición, no tenga que enfrentarse a unas elecciones, ni cumplir con un mandato ni conseguir algo concreto. En ese sentido, puede que 2016 sea simplemente otro año más de un pontificado (el cuarto).

Sin embargo, la agenda de la primera parte del año parece estar muy apretada. En teoría, el papa Francisco pretende reformar la organización y la gestión del Vaticano. En el discurso que dio en diciembre para felicitar la Navidad a la Curia, el pontífice demostró una clara intención de realizar reformas en un futuro. Además, parece querer abordar "los trastornos e incluso escándalos" que afirmó haber presenciado a lo largo del pasado año dentro del órgano rector de la Iglesia.

El papa se refería implícitamente al asunto de "Vatileaks II", a la filtración de documentos confidenciales del Vaticano sobre la mala gestión interna que él mismo estaba intentando solucionar. El caso se llevó a juicio, donde algunos de los cardenales de mayor rango comparecieron como testigos. Para febrero está previsto que se reabra.

El periodista italiano Emiliano Fittipaldi (derecha) y Gianluigi Nuzzi, autores de libros sobre los escándalos del Vaticano. (Riccardo De Luca/Anadolu Agency/Getty Images)

¿La descentralización?

Este proceso judicial no debería impedir que se desarrollara en un futuro el proceso de reforma de la Curia. El "C9", el consejo formado por nueve cardenales asesores, celebrará cinco reuniones más a lo largo del año. En la próxima, que tendrá lugar a principios de febrero, se considerará una posible "y sana descentralización" de la Iglesia católica, como pidió el papa Francisco en uno de sus discursos más importantes del año pasado sobre este tema. También en febrero se celebrará en el Vaticano un seminario al que acudirán expertos que tratarán de determinar cómo construir una "iglesia que escuche más", como expresó el pontífice en ese mismo discurso.

La reestructuración de la Curia romana sigue presente en la agenda. Puede que se fusionen algunos de los departamentos del Vaticano como, por ejemplo, los relacionados con la caridad y las iniciativas de paz. También se espera que se fusionen los que se encargan de los asuntos laicos y los que se ocupan de las cuestiones relacionadas con la familia.

El papa Francisco, flanqueado por el obispo Marcello Semeraro, miembro del consejo de asesores del papa. (AP Photo/Alessandra Tarantino)

El documento sobre las familias

Sin embargo, la reforma más esperada con respecto a la familia no tiene nada que ver con la ingeniería institucional. Se encuentra en un documento que el papa Francisco publicará en Semana Santa, o quizás antes. Esta "exhortación", como se le denomina oficialmente en la terminología católica, es el documento que sigue a las dos asambleas mundiales de obispos (los sínodos) celebradas en Roma en octubre del 2014 y en octubre del 2015 que trataron este tema tan sensible. ¿Qué sorpresa aguardará en ese documento que los obispos le pidieron al papa que escribiera?

El asunto más controvertido que abordará el papa consistirá en permitir que aquellos que se hayan divorciado o vuelto a casar vuelvan a la eucaristía. Hasta ahora, el papa Francisco ha evitado ser del todo explícito en esta cuestión tan polémica. Pero sigue repitiendo que todos los pecados -entre los que debería incluirse el del divorcio- pueden ser perdonados.

Sus homilías navideñas se han centrado en el perdón. "El perdón es la esencia del amor que puede comprender los errores y enmendarlos", afirmaba el papa durante una misa dedicada a las familias en la Plaza de San Pedro el 27 de diciembre. La noche de Navidad, describió la situación actual como "un mundo en el que con demasiada frecuencia se es implacable con el pecador e indulgente con el pecado". Seguramente, los observadores se hayan dado cuenta de que de esta manera el papa Francisco quiere que su Iglesia se dirija a las familias de todas las clases sociales. Al mismo tiempo, el papa debe asegurarse de que los cambios que él proponga no provocarán divisiones dentro de su propia organización. Esa es la mayor dificultad a la que se enfrenta su pontificado: la realización de reformas sin crear un nuevo cisma.

El papa Francisco besa a una niña en la Plaza de San Pedro. (AP Photo/Andrew Medichini)

Las 10.000 'Puertas de la Misericordia'

Para evitar que esto suceda, el papa Francisco ha hecho algo especial. La reforma del gobierno de la Iglesia y la reforma de la actitud de la Iglesia hacia las familias contemporáneas va a realizarse durante el Jubileo de la Misericordia, un año santo que comenzó oficialmente el 8 de diciembre. Por primera vez en la larga historia de los jubileos, este destaca por ser el más descentralizado. La Puerta Santa que cruzan todos los peregrinos que se inscriben en el jubileo no está solo en Roma. Se han abierto unas 10.000 puertas como esta en catedrales y santuarios de todo el mundo.

Se les llama "Puertas de la Misericordia" y están pensadas para estar abiertas y dar la bienvenida a todos, sean cuales sean las adversidades con las que se encuentren. Estas puertas representan la actitud que el papa Francisco quiere que tenga la Iglesia. Aunque el número de asistentes para el jubileo en Roma del pasado mes de diciembre fue bajo, el papa espera que en este año santo, que durará hasta el 20 de noviembre, se produzca una "revolución de la ternura", una de las expresiones favoritas del pontífice, por una Iglesia más solidaria y abierta a nivel mundial.

El papa Francisco en Santa María la Mayor, en la que abrió una Puerta Santa. 1 de enero de 2016, Roma. (FILIPPO MONTEFORTE/AFP/Getty Images)

La canonización de la Madre Teresa

Esta actitud se pondrá de manifiesto con la canonización de la madre Teresa, que está programada para el 4 de septiembre. La celebración de la santidad de la "madre de Calcuta", que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1979, atraerá a cientos de personas al Vaticano y se convertirá en el evento más destacado del jubileo.

No olvidemos el Día Mundial de la Juventud. El papa Francisco ha enfocado este evento a la misericordia. El acontecimiento, que tendrá lugar a finales de julio en Cracovia (Polonia), será la primera visita del pontífice a la tierra de su predecesor Juan Pablo II.

¿Y qué hay de la tierra natal de Bergoglio? Todavía no se ha anunciado ninguna visita a Argentina; los planes de viaje del papa Francisco para el 2016 siguen siendo un misterio. Según la agenda oficial de sus audiencias públicas en Roma, tiene previsto ausentarse durante parte de mayo y junio, lo que sugiere que probablemente viajará al extranjero.

La madre Teresa y el papa Juan Pablo II saludan a los fieles en Calcuta. (STR/AFP/Getty Images)

La frontera de México con Estados Unidos

Uno de los desplazamientos del papa de los que hay constancia es un viaje de una semana de duración por México a mediados de febrero. El papa Francisco se reunirá con comunidades indígenas en Chiapas y después se dirigirá al norte, como un inmigrante, a la ciudad fronteriza de Ciudad Juárez. Su objetivo allí es fomentar el cambio de una ciudad que ha empezado a considerarse una mafia sin ley.

En México, en Roma o en cualquier parte del mundo, la seguridad del papa seguirá siendo objeto de preocupación en 2016. El Vaticano es consciente de que el pontífice es uno de los objetivos de los terroristas del Estado Islámico. El papa Francisco ha definido en ocasiones este periodo en el que vivimos como "un tiempo de guerra, como una tercera guerra mundial 'por partes'". Pero eso no le impide viajar de un lado a otro sin coches blindados, ni demostrar confianza a los pueblos que visita, que, por supuesto, esperan que el papa no se encuentre con ninguna sorpresa desagradable.

Un trabajador inmigrante de El Salvador friega el suelo del comedor de un albergue para inmigrantes regentado por unos frailes dominicos en Ciudad Juárez (México). (Fotografía de Chip Somodevilla/Getty Images)

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero

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