107 euros de multa si tardas menos de 15 minutos en cruzar el pueblo: la medida radical de Suiza contra los 'listillos' del GPS
El método y razón de ser de la restricción es de lo más novedosa: no se sanciona por correr más, sino por no tener una razón legítima para circular por allí.

Suiza ha dicho basta a los conductores que convierten pueblos tranquilos en autopistas improvisadas siguiendo indicaciones de GPS. En uno de sus municipios, cruzar el casco urbano "demasiado rápido" ya no es una ventaja: puede costarte hasta 107 euros de multa si tardas menos de 15 minutos en atravesarlo.
La medida apunta directamente a los conductores que usan las aplicaciones de navegación para evitar atascos en carreteras principales, desviándose por calles residenciales pensadas para tráfico local. Un comportamiento cada vez más común en Europa y que, en este caso, ha provocado una respuesta contundente.
El truco del GPS que se volvió en contra
Aplicaciones como Google Maps o Waze priorizan el tiempo estimado de llegada. Si detectan retenciones, buscan rutas alternativas, aunque eso implique atravesar pueblos pequeños, calles estrechas o zonas residenciales.
El problema es que estas rutas no están pensadas para absorber tráfico de paso. En el municipio suizo afectado —un enclave atravesado a diario por conductores que quieren esquivar una vía principal congestionada— el volumen de coches aumentó hasta niveles incompatibles con la vida local: ruido, peligro para peatones y colapso circulatorio.
Cómo funciona la multa de los 15 minutos
La solución no ha sido prohibir directamente el paso, sino algo más ingenioso. El ayuntamiento implantó un sistema de control del tiempo recorrido dentro del municipio:
- Se instalan cámaras o sensores en los accesos.
- Se registra la hora de entrada y de salida del vehículo.
- Si el trayecto se completa en menos de 15 minutos, se considera que el conductor no tenía un destino real en el pueblo.
Resultado: multa automática de 100 francos suizos, unos 107 euros al cambio.
Se basa en la lógica de que un vecino, un repartidor o alguien que va a comprar o visitar a alguien necesita más tiempo. Quien atraviesa el pueblo "del tirón" solo está usando el casco urbano como atajo.
No es un radar de velocidad, es un filtro de intención
Este punto es clave y es una gran idea. No se sanciona por correr más, sino por no tener una razón legítima para circular por allí. Incluso respetando los límites de velocidad, puedes ser multado si el sistema detecta que tu paso ha sido demasiado rápido.
Las autoridades locales lo defienden como una medida proporcionada y selectiva, que no afecta a residentes ni a servicios esenciales, pero sí a quienes saturan el pueblo para ganar unos minutos al volante.
Una tendencia que se extiende en Europa
Suiza no es el único país que choca con los "atajos inteligentes" del GPS. En Alemania, Francia o Países Bajos, varios municipios ya han presionado a las plataformas de navegación para que dejen de recomendar rutas por zonas residenciales.
En algunos casos, se han introducido señales de "solo tráfico local"; en otros, se han reducido límites de velocidad o añadido badenes. Pero el sistema suizo va un paso más allá: penaliza directamente el uso abusivo del GPS, sin necesidad de cambiar la señalización.
¿Puede multarte el GPS en España?
No existe por ahora en España algo similar. Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) ya ha advertido en varias ocasiones de los problemas que generan los atajos por núcleos urbanos pequeños y no descarta restricciones futuras en zonas saturadas.
Legalmente, el modelo suizo se apoya en normativas municipales muy estrictas y en un alto grado de aceptación social de los controles automáticos. Trasladarlo a otros países no es inmediato, pero marca un precedente.
Restricciones de velocidad en zonas rurales en España o carreteras que pasan por pueblos
En zonas rurales de España (carreteras convencionales fuera de poblado), el límite genérico es 90 km/h para turismos y motos, aunque puede reducirse a 80 km/h en tramos con curvas, tráfico o señalización específica.
Cuando una carretera convencional atraviesa un pueblo o travesía, se considera vía urbana y el límite genérico es 50 km/h, salvo señalización municipal que lo rebaje. Desde 2021 (Real Decreto 970/2021), en calles de un solo carril por sentido: 30 km/h; en zonas peatonales prioritarias: 20 km/h.
