Ana Ercoreca, inspectora de Trabajo, sobre hacer dos horas más a la semana por el desayuno: "No es legal, en el peor de los casos serían 15 minutos más al día, y dos horas extra serían consideradas horas extraordinarias"
El caso de un trabajador destapa una práctica que puede ser denunciable: "Revise su convenio colectivo".

La duda de un trabajador de supermercado ha puesto sobre la mesa una situación que podría estar afectando a más empleados de lo que parece. Fortunato -nombre con el que se presenta- asegura que, pese a tener un contrato de 40 horas semanales, en la práctica acaba trabajando 42. ¿El motivo? Su empresa justifica esas dos horas de más como tiempo destinado al desayuno.
Sin embargo, la inspectora de Trabajo Ana Ercoreca, en el programa Aquí hay trabajo de RTVE, ha sido clara al analizar el caso: "No es legal". Una afirmación que desmonta de raíz el argumento de la empresa.
"El descanso no funciona así"
Ercoreca explica que el descanso durante la jornada está regulado y no puede utilizarse para ampliar horas de trabajo de forma encubierta. Según el Estatuto de los Trabajadores, el descanso de 15 minutos solo es obligatorio cuando la jornada continuada supera las seis horas.
Pero además, hay un matiz clave: ese tiempo puede ser considerado trabajo efectivo o no dependiendo del convenio colectivo. "Recomiendo que revise su convenio colectivo", señala la inspectora, ya que ahí se especifica si ese descanso es recuperable o no.
"Dos horas de más son horas extra"
La inspectora va un paso más allá al analizar el caso concreto: "En el peor de los casos serían 15 minutos más al día", explica. Es decir, incluso en el escenario más desfavorable para el trabajador, el ajuste nunca justificaría dos horas semanales adicionales.
Por eso, insiste: "Dos horas extra serían consideradas horas extraordinarias". Y eso implica que deben pagarse como tal o compensarse con descanso, según marca la ley.
Una situación que puede denunciarse
Ante este tipo de prácticas, Ercoreca no deja lugar a dudas: el trabajador puede acudir a la Inspección de Trabajo. Si la empresa está imponiendo horas adicionales sin reconocerlas como extraordinarias, podría estar incurriendo en una infracción.
El caso ha generado debate porque pone el foco en una realidad que muchos empleados viven a diario: pequeñas ampliaciones de jornada que, sumadas, acaban convirtiéndose en horas de trabajo no reconocidas.
Más allá del caso: una advertencia clara
Lo que empieza como un simple "ajuste" por el desayuno puede acabar siendo un incumplimiento laboral. Y ese es precisamente el mensaje que ha calado tras la intervención de Ercoreca.
Porque, como resume la propia inspectora, la ley es clara: el tiempo de descanso no puede convertirse en una excusa para trabajar más sin compensación.
