Así puedes combatir la alergia protegiendo tu casa del polen esta primavera
La alergia puede ser muy molesta, pero existen algunos trucos para reducir sus síntomas.
La primavera es la época más temida para los alérgicos. Las partículas de polen aumentan a lo largo de la estación y genera un malestar que puede fastidiarte el día a día.
Los síntomas más característicos son los estornudos y el picor de ojos, aunque también deja cansancio físico, dolor de cabeza o picor en la garganta. A diferencia de la gripe y de otras afecciones, no tendrás fiebre, pero eso no quita que algunas personas lo pasen verdaderamente mal.
Recurrir a los antihistamínicos o utilizar mascarilla son algunos de los remedios habituales para los que sufren con el polen. Sin embargo, también hay otros trucos que puedes llevar a cabo en casa si quieres reducir tu exposición al polen y aliviar los síntomas.
Es importante que tengas en cuenta todos los consejos que te servirán para sufrir menos la alergia. Así tendrás una primavera algo más tranquila y podrás descansar aunque sigas notando cierto malestar.
Cómo proteger tu casa del polen sufrir menos la alergia
Aunque no existen los milagros a la hora de combatir la alergia, sí que hay una serie de tareas que puedes hacer frecuentemente para ayudarte a sentir mejor y que los síntomas no sean tan acusados.
Estos son los trucos que debes seguir en casa:
- Ventilación: el mejor momento del día para abrir las ventanas es a primera hora, aunque también puedes hacerlo por la noche, ya que es cuando menos polen hay en el aire. Si hace demasiado viento, mejor espera un poco.
- Limpieza de casa: hay que quitar el polvo con frecuencia, la aspiradora se va a convertir en tu mejor aliado. Otra acción que te va a ser útil es fregar el suelo, sobre todo si tienes las ventanas abiertas.
- Cambiar las sábanas: debes hacerlo, como mínimo, una vez por semana, aunque si tienes síntomas muy intensos hazlo dos veces a la semana.
- Higiene personal: cuando llegues a casa dúchate y cámbiate de ropa, ya que así te desprenderás del polen que se ha podido acumular en tu cuerpo. Intenta no sentarte en la cama cuando lleves puesta la ropa de la calle.
Como puedes ver, el objetivo es evitar el contacto con el polen tanto como te sea posible. En este sentido la limpieza resulta esencial. Cuanto menos espacio dejes a las partículas, mejor.
Si la alergia continúa causándote muchas molestias, harías bien en acudir a un alergólogo para tener un diagnóstico preciso y un tratamiento que te funcione.