Confirmado por los científicos: las olas de calor provocan cambios cognitivos en los animales, haciéndolos más agresivos e incapaces de completar tareas básicas
Esos cambios conductuales provocados por las altas temperaturas hacen que las probabilidades de supervivencia de las especies disminuyan de manera considerable.
En el siglo XIX, el astrónomo belga Adolphe Quetelet observó que el calor influye en el comportamiento humano. El experto descubrió que la cifra de delitos violentos en Francia alcanzaba su punto más álgido en verano.
Otros estudios científicos posteriores han vinculado el aumento de violencia armada, ingresos hospitalarios relacionados con la salud mental y suicidios con periodos de altas temperaturas.
Sin embargo, lo que la ciencia ha confirmado ahora es que las olas de calor también provocan importantes cambios cognitivos en los animales, haciéndolos más agresivos y convirtiéndolos en incapaces de completar tareas básicas.
Tal y como informa Live Science, diversos estudios han demostrado que, cuando hace calor, "a las aves les cuesta aprender, los perros muerden con más frecuencia y las gamuzas, parecidas a las cabras, buscan pelea".
En declaraciones al mencionado sitio web de divulgación científica, Amanda Ridley, ecóloga conductual de la Universidad de Australia Occidental y coautora de una investigación sobre los charlatanes (aves migratorias), ha advertido de que las altas temperaturas hacen que las probabilidades de supervivencia de los animales disminuyan de manera considerable.
El motivo es que, en numerosos casos estudiados, el calor provoca que los animales no estén tan predispuestos como siempre para desempeñar tareas fundamentales como alimentarse o escapar de los depredadores.
Y la realidad es que el cambio climático va a provocar que las olas de calor sean cada vez más habituales. En ese sentido, Amanda Ridley ha subrayado que "un clima cambiante significa que la capacidad de adaptarse conductualmente es aún más importante".
Mayor riesgo de desaparición para especies ya de por sí frágiles
En el conjunto del reino animal, este tipo de alteraciones conductuales causadas por las altas temperaturas podrían poner en mayor riesgo de desaparición a las especies que ya de por sí son frágiles en sus respectivos ecosistemas.
Al respecto, desde Live Science expresan que "si los polinizadores olvidan qué flores deben visitar, los cultivos y las plantas silvestres podrían verse afectados. Si las aves no pueden encontrar alimento con la misma facilidad, es posible que sus crías no sobrevivan. Y en un planeta que se calienta, tener una mente ágil es especialmente vital".