Dejan sus trabajos para recorrer 1.800 kilómetros en bici con su hijo Angelo, de 4 años: "En vez de dar vueltas en casa, desplazamos sus cuidados y exploramos el mundo"
Los padres del crío manifiestan lo felices que se sienten compartiendo tiempo de claidad en familia.

Dicen que la mejor inversión que se puede hacer a lo largo de la vida es viajar. Aventurarse y conocer el mundo trasciende el ámbito monetario, ya que enriquece de una manera muy auténtica a las personas. La gente adquiere experiencias, aprendizajes y recuerdos inolvidables tanto a nivel individual como grupal.
En Francia, Delphine y Gérald, una pareja de esposos, encontraron en los viajes la manera perfecta de compartir tiempo de calidad con su hijo de cuatro años, Ángelo, quien padece de una enfermedad genética rara incurable.
El crío, quien nació el pasado 24 de septiembre del 2021, fue diagnosticado con el síndrome de Cohen. Se trata de una condición, la cual se caracteriza por el retraso en el desarrollo, discapacidad intelectual, obesidad troncal y problemas visuales graves como miopía magna y distrofia de retina.
La madre y el padre del infante decidieron dejar sus respectivas ocupaciones laborales para centrarse al cien por ciento en los cuidados que requiere Ángelo. Así lo confiesan los progenitores en entrevista con el diario ‘galo’, France Info.
“Había tantas limitaciones y tanto agotamiento que necesitábamos a los dos para poder con todo”, suspira la madre. Delphine comenta que junto a su pareja decidieron emprender un recorrido por toda la costa oeste francesa en bicicleta eléctrica para disfrutar tiempo en familia de una manera totalmente diferente.
La importancia de compartir tiempo de calidad en familia
El camino consiste en unos 1.800 kilómetros aproximadamente, distancia la cual separa Biarritz de Mont-Saint-Michel. “En lugar de dar vueltas en círculos en casa, donde no podemos volver al trabajo, bien podríamos ir con él, trasladar el coche y salir a explorar el mundo”, explica la mujer.
En este sentido, la mamá de Angelo se muestra contenta por lo que llevan de viaje y resalta el apoyo que ha recibido. “Muchos amigos se han unido a nosotros: la niñera de Angelo, incluso gente a la que no veíamos desde hace mucho tiempo y que nos está echando una mano”, detalla.
Además, agrega que el núcleo familiar no tiene ningún tipo de apuro, ya que están priorizando el disfrute al máximo de cada momento. “Queremos disfrutar, no queremos ir con prisas y luego perdernos nada, eso sería una pena”, añade.
Cabe mencionar que la familia está documentando toda su travesía a través de su cuenta de Instagram; además, tiene a disposición una plataforma en la que los usuarios pueden donar dinero si así lo desean.
Dicha reacudicación está destinada exclusivamente a la Asociación Ángelo & Co, para ayudar a sufragar el coste de equipos especializados para el propio Ángelo.
Finalmente, Delphine sostiene que ella y su esposo sienten completa plenitud al ver a su hijo alegre. “Nuestro momento favorito fue sin duda aquel en el que compartimos con él, viéndolo feliz y riendo”, concluye.
