Despiden a sus 37 informáticos para sustituirlos por IA: la empresa facturaba 9,9 millones de euros y alcanzó un beneficio de 501.000 euros el año pasado
La compañía argumenta que su estructura tradicional era “ineficiente”.

El avance imparable de la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una realidad con impacto directo en el empleo. Cada vez más empresas integran sistemas automatizados capaces de realizar tareas que hasta ahora dependían del trabajo humano, desde análisis de datos hasta la gestión de procesos complejos, lo que abre un debate creciente sobre el futuro de miles de profesionales.
El último ejemplo llega desde Italia, donde la empresa tecnológica InvestCloud Italy ha anunciado el cierre de su sede en Marghera y la apertura de un procedimiento de despido colectivo que afecta a toda su plantilla local: 29 empleados, siete mandos intermedios y un directivo. Un total de 37 puestos que la empresa ha vinculado directamente a la adopción de soluciones basadas en inteligencia artificial.
El caso llama la atención porque la filial italiana no muestra números de crisis: el último balance de 2024 refleja unos ingresos de alrededor de 9,94 millones de euros y un beneficio neto de 501.000 euros, lo que supone una fuerte recuperación respecto a 2023, según recoge La Repubblica. Ese rendimiento lleva a observadores a calcular ingresos por empleado superiores a 248.000 euros, un ratio que normalmente se interpreta como un indicador elevado de productividad.

“Maximizar beneficios”
La compañía ha argumentado que su estructura tradicional era “ineficiente” y que la adopción de la inteligencia artificial permitiría centralizar procesos, reducir duplicidades y aumentar la productividad a nivel global. En su relato, la IA permite “maximizar los beneficios en términos de productividad y automatización”, por lo que la estructura local resulta, según la empresa, “estructuralmente antieconómica e ineficiente”.
La decisión, comunicada formalmente por la empresa el 9 de marzo, ha desatado la indignación de los trabajadores y el movimiento sindical local. Los afectados, en su mayoría técnicos especializados que trabajaban en remoto para clientes financieros, se sienten desorientados y preocupados por su futuro, mientras los sindicatos buscan negociar medidas que mitiguen el impacto de los despidos, como recolocaciones, indemnizaciones ampliadas o programas de formación para facilitar la transición a nuevos empleos.
Michele Valentini, secretario general de la rama veneciana de Fiom-CGIL, advierte que este episodio podría marcar el inicio de muchas situaciones similares. “El jueves 19 me reuniré con InvestCloud Italia, y me imagino que me dirán que no son tanto sus productos los que han perdido competitividad, sino sus empleados, porque la tecnología es cada vez más potente”, asegura.
Por ello, reclama herramientas legales y políticas actualizadas para afrontar transformaciones tecnológicas que, en su opinión, no pueden traducirse automáticamente en pérdida de derechos laborales. Mientras tanto, la reunión prevista con la empresa el 19 de marzo será clave para conocer si InvestCloud Italy mantiene su decisión o si acepta implementar medidas que suavicen el impacto social de los despidos.
