El incendio de Los Gallardos: cuando las llamas se convierten en trampas mortales y actúan como "ratoneras"
Muchas de las víctimas trataron de escapar a pie al ver que no podían continuar en coche, mientras que otras permanecieron en el interior de los vehículos. Sin embargo, el rápido avance de las llamas y la complejidad del terreno convirtieron la huida en una trampa mortal para ellos.
"Una ratonera". Así ha descrito el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, lo que ocurrió en algunos de los accesos del incendio originado en Los Gallardos (Almería) y propagado hacia el municipio vecino de Bédar, donde las llamas terminaron cerrando cualquier posibilidad de escapar para los que se encontraban en la zona.
El viento y una masa forestal especialmente seca tras las lluvias de este año empujaron las llamas con gran rapidez, hasta convertir senderos conocidos por los vecinos en un laberinto sin salida. Quienes conocían el terreno buscaron refugio precisamente en esos caminos. Pensaban que el monte les ofrecería una salida natural, pero el avance del fuego fue más rápido que ellos.
El propio terreno también complicó la huida, ya que la zona está formada por laderas escarpadas, barrancos, cortijos y viviendas dispersas, un paisaje que complica tanto la ruta como el acceso de la maquinaria pesada encargada de combatir el incendio. En esos mismos senderos por los que algunos intentaron ponerse a salvo han aparecido bastones utilizados para practicar senderismo. Todo apunta a que pertenecían a personas sorprendidas por las llamas mientras caminaban por el monte.
Buena parte de la población de la zona está formada por ciudadanos extranjeros, principalmente británicos, belgas y holandeses. Según cuentan vecinos del municipio a EFE, muchos de ellos son personas de entre 70 y 80 años o turistas que desconocen la compleja geografía de la sierra y dependen del GPS para desplazarse, un factor que también ha complicado la evacuación cuando las rutas habituales quedaron bloqueadas por las llamas.
Moreno ha asegurado que nunca había visto un incendio propagarse con tanta rapidez en Andalucía desde que asumió la Presidencia de la Junta en 2019 y ha querido recordar a los ciudadanos que en estas situaciones se debe actuar con mucha cautela. "Muchas personas cuando ven fuego lo primero que hacen es huir, creen conocer los caminos, pero si no tienen información, puede ser una ratonera", ha destacado el andaluz.
La tragedia deja, por el momento, al menos once fallecidos, una cifra que podría elevarse a doce si se confirma un nuevo fallecimiento. Además, otras diecinueve personas siguen sin ser localizadas. Las primeras informaciones apuntan a que cuatro de las víctimas viajaban en un coche y serían, al parecer, de nacionalidad británica. Otras siete murieron después de abandonar sus vehículos e intentar continuar a pie. La mayoría de ellas serían extranjeras.
Grecia y Portugal sufrieron los peores incendios del siglo
La tragedia ha recordado a algunos de los grandes incendios ocurridos en el sur de Europa, donde muchas víctimas no murieron combatiendo el fuego, sino atrapadas mientras intentaban escapar de unas llamas que avanzaban a gran velocidad.
Los precedentes más graves se registraron en Grecia y Portugal. En 2018, el incendio de Mati, cerca de Atenas, dejó 104 muertos, muchos de ellos atrapados en sus casas, vehículos o mientras trataban de huir por el mar.
Un año antes, el fuego originado en Pedrógão Grande (Portugal) causó 66 fallecidos, la mayoría de ellos sorprendidos por las llamas dentro de sus coches. En 2007, otra ola de incendios en Grecia provocó al menos 67 muertos en apenas unos días.