El sur de California acumula el mayor estrés tectónico en 1.000 años: un estudio concluye que las fallas de San Andrés y San Jacinto están en un estado crítico de carga
Los californianos llevan años preparándose para un posible sismo.

La tensión tectónica no para de ascender en California. Según un estudio consultado por The Guardian, los sistemas de fallas de San Andrés y San Jacinto, en el sur de Estados Unidos, se encuentran en sus niveles más altos de tensión tectónica en 1.000 años. Los científicos describen el fenómeno como un "estado de carga crítica".
"Nuestros resultados muestran que los niveles de tensión en múltiples segmentos de falla se encuentran ahora por encima de los valores más altos observados en el último milenio y que la región podría ser capaz de sufrir una gran ruptura que abarque ambos sistemas de fallas", advierte Liliane Burkhard, autora principal del estudio publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth.
De esta forma, tal como reza la publicación, el Paso de Cajón, situado en la confluencia de las fallas, podría desempeñar un papel clave, actuando como una especie de "puerta sísmica" que puede impedir que grandes rupturas se propaguen entre las fallas.
Según la investigación, ha transcurrido más de un siglo desde el último gran terremoto, y la tensión "ha seguido acumulándose y ahora se encuentra en niveles sin precedentes", lo que ha aumentado las probabilidades de un gran sismo en el futuro.
"Las condiciones que determinan si la 'compuerta sísmica' del paso de Cajón se abre o permanece cerrada parecen estar relacionadas con la proximidad de los niveles de tensión en los dos sistemas de fallas en el momento de la ruptura", asegura Burkhard en su conversacion con el diario británico. Él asegura que en la actualidad, con los niveles de tensión registrados, "el sistema se encuentra en un estado de sobrecarga crítica".
Repercusiones en todo el sur de California
Para llegar a estas conclusiones, el equipo de científicos de la Universidad de Hawái utilizó un modelo informático para observar cómo se acumula y libera la tensión en los sistemas de fallas e introdujo 1000 años de historia sísmica para simular la cantidad de tensión actual.
De este modo, la investigación no obtuvo conclusiones optimistas para el futuro de la región estadounidense. De hecho, se reveló que el paso de Cajón podría "facilitar una ruptura conjunta de las fallas de San Andrés y San Jacinto simultáneamente" y tener repercusiones en todo el sur de California.
Según Burkhard, su investigación no predice cuando podría ocurrir un terremoto de este tipo, pero es necesaria para comprender mejor los riesgos. "Lo que podemos afirmar es que el sistema está sometido a una presión crítica, y que los modelos basados en la física, como este, nos ofrecen una visión más clara de la gama de escenarios para los que debemos estar preparados", termina el investigador.
Los californianos llevan mucho tiempo preparándose para el gran terremoto. El último gran sismo devastador que azotó el estado fue el de Northridge en Los Ángeles en 1994. El desastre, que se produjo justo antes del amanecer, destruyó 87.000 viviendas y negocios y causó la muerte de más de 60 personas.
