Emile, 89 años, durmió años en el suelo de su casa incendiada: "No necesitaba esto a mi edad"
Vivió en pésimas condiciones mientras las obras estaban paralizadas.
Un incendio no solo devora techos y paredes, sino que también arrasa rutinas y años de recuerdos acumulados. En cuestión de minutos, lo que era hogar puede convertirse en un espacio inhabitable y en una espera interminable. Eso es lo que le ocurrió a Emile Desdoits, que a sus 89 años vio cómo las llamas cambiaban su vida y lo obligaban a dormir en el suelo de su propia casa, esperando una reconstrucción que no llegaba.
Hace unas semanas, el jubilado recuperó el hogar que llevaba más de dos años deteriorado tras un incendio, después de que la publicación de su caso desatara una ola de solidaridad y permitiera reactivar las obras que permanecían paralizadas. Según relata, pasó meses durmiendo sobre un colchón en el suelo y soportando falta de agua y electricidad antes de poder regresar a una vivienda completamente renovada.
El incendio que arrasó parte de la vivienda donde vivía el hombre se produjo el 17 de septiembre de 2023 en Flers, una comuna francesa situada en Orne. Desde entonces, las obras de reparación avanzaron con parones y disputas entre la familia y el responsable del proyecto, que negó haber cobrado honorarios y defendió que trataba de “hacer todo lo posible”. Con el paso de los meses la casa quedó inhabitable y Emile decidió, por evitar ser una carga para otros, volver a su domicilio y soportar unas duras condiciones de vida.
Una gran respuesta ciudadana
Un artículo publicado a principios de diciembre 2025 por el medio local Ouest‑France puso el foco en su situación y reavivó el caso. La difusión trajo consigo llamadas de vecinos, la intervención de bomberos preocupados por la situación y, sobre todo, un importante eco en redes. El anciano recibió cientos de mensajes de apoyo y múltiples albañiles, electricistas y carpinteros se volcaron en el resto de las obras.
Tan solo dos semanas después de la aparición en prensa empezaron a presentarse equipos de profesionales de diversos oficios para acelerar la rehabilitación. Los trabajos, que según el propio Emile concluyeron el miércoles 28 de enero de 2026, dejaron la vivienda con suelos de parquet nuevos, cocina a estrenar, ventanas de doble acristalamiento y una calefacción que mantiene la casa en torno a 20 °C, un detalle que el anciano valora especialmente tras meses de frío.
Emile Desdoits dice haber recibido más de 150 mensajes de apoyo en Facebook, una reacción que le emocionó y que contribuyó a levantarle el ánimo tras semanas de desmoralización y pérdida de peso por el estrés. “No necesitaba esto a mi edad”, resumió, y celebró la posibilidad de volver a su hogar. Ahora confiesa que su próximo objetivo es simplemente dormir “en una cama de verdad”.
Una vez recuperado su domicilio y con el calor de la calefacción funcionando, el hombre se muestra muy aliviado y agradecido: “Estoy feliz de estar aquí. Sin mis hijos, ya no estaría aquí. ¡Estoy disfrutando de mi hogar!”, declaró. El caso deja una reflexión sobre la inestabilidad de los plazos de reparación tras siniestros domésticos y sobre el papel que la presión mediática y la solidaridad local pueden jugar para acelerar soluciones.