José Carlos García, chef estrella Michelin: "He ido a comer un menú de 16 euros y me ha parecido carísimo, y he pagado 200 y me ha parecido económico"
El reconocido cocinero malagueño anuncia el cierre de su emblemático restaurante en Muelle Uno y reflexiona sobre el verdadero significado del lujo.

Hace apenas unos días, el chef andaluz José Carlos García sorprendió al panorama gastronómico anunciando que próximamente cerrará las puertas de su restaurante homónimo, ubicado en Muelle Uno, una de las zonas comerciales y de ocio más exclusivas del puerto de Málaga.
Tras 15 años de ininterrumpido éxito, el reconocido cocinero hace las maletas para trasladarse al histórico Café de París, el entrañable negocio familiar donde comenzó su carrera y donde logró, allá por el año 2001, la primera estrella Michelin para la capital de la Costa del Sol. Así lo ha confirmado el propio García en una reciente entrevista concedida al programa de radio Hoy por hoy Málaga, de la Cadena SER.
Una necesidad vital y vuelta a los orígenes
Lejos de responder a cualquier tipo de interés económico, el chef asegura que esta decisión nace pura y exclusivamente de una determinación personal. “Es una decisión que tenía tomada hace tiempo, es una necesidad vital”, apunta.
El maestro de los fogones detalla que con su nuevo proyecto pretende recuperar la esencia de sus inicios y entablar una relación muchísimo más estrecha con su clientela. “Busco un lugar más íntimo, donde pueda devolver a los malagueños todo lo que me han dado y recuperar ese contacto cara a cara”, explica.
De hecho, el cambio de formato será radical. El aforo pasará de las enormes dimensiones de su actual local, capaz de acoger a un gran número de personas, a la exclusividad del Café de París, que contará con una capacidad limitadísima para apenas 28 comensales por servicio.
El precio del verdadero lujo
Al ser preguntado por el alto coste que supone el alquiler de su actual local en el recinto portuario, García sostiene que el valor de las cosas siempre es relativo. “Nada es caro si el resultado es bueno”, declara.
Una profunda reflexión que no duda en extrapolar al propio precio de la comida y a la percepción del cliente. "He ido a comer un menú de 16 euros y me ha parecido carísimo, y he pagado 200 y me ha parecido económico. El lujo no es algo caro, es algo único”, complementa.
El chef adelanta que ofrecerá una propuesta muy especial para homenajear su década y media en el puerto antes de que el establecimiento eche el cierre definitivo a finales de este mismo año. “Hemos preparado un menú fantástico que recopila estos 15 años de disfrute y de éxito”, concluye.
