Kate, 36 años, sobre las axilas naturales: "No uso desodorante, me parece un gasto innecesario"
Frente a las quejas de muchas personas en las grandes ciudades, otras temen los químicos de los desodorantes y los expertos resaltan su seguridad para la salud

Kate Caretta es una de las muchas personas que optan con orgullo por lucir su cuerpo al natural siguiendo sus propios principios, a pesar del calor sofocante que sacude este verano a medio mundo. Vive en Nueva York, es estilista y carpintera, tiene 36 años y es originaria del barrio neoyorkino de Bushwick. Kate no se disculpa por su decisión personal de no cubrir su olor, y afirma que los antitranspirantes son "una tontería en la que malgastar dinero", según ha publicado el New Yok Post.
“Simplemente no lo veo como algo necesario; si huelo mal, me lavo”, relata Caretta, quien no se considera una persona que huela mal. “Tampoco me depilo las axilas , así que siento que tengo una especie de desodorante natural, porque el vello de las axilas absorbe la humedad de la piel”, reconoce esta mujer.
“Ya tienes agua y jabón en casa… tu microbioma natural funciona mejor cuando lo alteras menos con más productos”, defiende Carretta, e insiste en que no es una persona aprensiva ni nada por el estilo. “Creo que tenga sentido enmascarar un olor natural con otro. Siento que tiende a empeorarlo”, añade.
Si embargo, a medida que la ola de calor continúa, muchos viajeros descontentos expresan su frustración en las redes sociales, algunos implorando a sus conciudadanos que reconsideren hábitos de higiene como los de Carretta.
Uno de ellos es el creador de contenido estadounidense Zach Olson que ha dijo a sus seguidores en un video de Instagram: “Mañana hará un calor infernal en Nueva York; ahora no es momento de sacar tu desodorante totalmente natural y orgánico. No quiero oler a estiércol cuando camino por la acera. Mejor usa desodorantes químicos. Eso evitará que huelas a basura y sudor”. Esta publicación ha tenido más de 6.000 me gusta.
“Hace un calor infernal en Nueva York ahora mismo, este no es el tipo de clima para usar desodorante natural”, comentó también el creador Chris Vargas en un TikTok similar que recibió 13.600 me gusta. “Necesitamos que se pongan desodorante con aluminio. No estoy bromeando. No quiero que anden por ahí con esas axilas”.
Sin embargo, Kate Carreta no está sola. Muchas otras personas no quieren cambiar sus costumbres y creencias, como Thomas McGuigan, residente de Brooklyn, que no se inmuta ante la multitud enfurecida. Este editor de cine y productor asociado de 28 años se describe a sí mismo como un fanático del bienestar, no usa desodorante ni antitranspirante tradicional, sino que opta por un spray corporal botánico de su tienda local de productos naturales para disimular el olor corporal cuando sube la temperatura.
McGuigan decidió, por primera vez, dejar de usar productos desodorante para las axilas de farmacia después de asistir a una charla sobre los peligros de las toxinas y los aditivos químicos en los productos de cuidado personal convencionales, durante su época universitaria. Sus seres queridos le rogaron que volviera a usarlo e incluso le llegaron a llamarlo "loco", según cuenta: "Al principio, mis padres no estuvieron de acuerdo, pero luego dijeron: ‘Está bien, haz lo que quieras, no podemos impedírtelo’”, recuerda McGuigan. “A mucha gente le molestó un poco, pero, a pesar de la resistencia que me encontré, no podía olvidar lo que había aprendido", añade.
Por otro lado, respecto a la preocupación de muchas personas por la seguridad relacionadas con los métodos tradicionales de control de olores, la dermatóloga y profesora adjunta de dermatología en la Universidad de Columbia Jessica Weiser ha afirmado que no hay nada de qué preocuparse con su desodorante común o incluso un antitranspirante de acción más fuerte, que son los que suelen contener los metales que muchos temen.
“Las glándulas sudoríparas funcionan principalmente para controlar la temperatura corporal y no son una fuente de desintoxicación del organismo”, afirmó Weiser. “La absorción de aluminio por la piel es mínima y, por lo tanto, las concentraciones en la piel y los senos son excepcionalmente bajas, si es que existen”, asegura esta experta.
