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Le obligan a quitar el rótulo de su escaparate tras 18 años y le dan una solución surrealista: "Todo estaba bien hasta que alguien pasó por delante"

Le obligan a quitar el rótulo de su escaparate tras 18 años y le dan una solución surrealista: "Todo estaba bien hasta que alguien pasó por delante"

El dueño del negocio critica que deberían proteger que "todavía existan tiendas como la nuestra, en lugar de ponernos las cosas difíciles".

Un coche de policía en Suiza, en una imagen de archivo
Un coche de policía en Suiza, en una imagen de archivoassalve vía Getty Images

El propietario de una tienda de manualidades en Basilea (Suiza), Jürg Presser, está muy enfadado después de que le hayan obligado a quitar unos rótulos de su escaparate que llevaban 18 años puestos.

A finales del pasado mes de diciembre, el dueño del negocio recibió una carta del Departamento de Obras Públicas en la que se le exigía la retirada de los letreros '1001 ideas para manualidades' y 'Joyería y pintura' colgados en su escaparate.

En declaraciones al medio de comunicación suizo Basler Zeitung, Jürg Presser ha explicado que un inspector de obras ha decidido que esos rótulos son "láminas publicitarias sujetas a autorización".

En la misiva, el Departamento de Obras Públicas le comunicaba al propietario de la tienda de manualidades que tenía que iniciar un procedimiento de autorización de construcción a posteriori o retirar los carteles.

La petición de las autoridades ha provocado un gran enfado en Jürg Presser, quien ha lamentado que "durante 18 años todo ha estado bien, hasta que alguien pasó por delante y decidió que no era así".

Tras ser consultado por el citado medio, desde el Departamento de Construcción y Transporte han rechazado aclarar si la exigencia de retirada de los rótulos se ha producido como consecuencia de un control general o de una observación aleatoria.

Los letreros (en teoría) fueron aprobados

Uno de los aspectos que más ha irritado al dueño de la tienda de manualidades es que, en teoría, los carteles fueron aprobados por el departamento cantonal de conservación de monumentos.

"Cuando en 2008 renové toda la fachada y, en el transcurso de la obra, mandé colocar los letreros, consulté cada pequeño paso con el departamento de conservación de monumentos", ha asegurado Jürg Presser.

Una solución surrealista

El propietario del negocio ha criticado que este tipo de medidas no tienen sentido, ya que la ciudad debería proteger que "todavía existan tiendas como la nuestra, en lugar de ponernos las cosas difíciles".

En cualquier caso, a Presser le han dado una solución (aunque bastante surrealista) para acabar con el problema. Deberá colocar los rótulos en el interior de los cristales de las ventanas del local, un cambio con el que el inspector de obras le ha garantizado que los carteles pasarán a ser legales.