León XIV se despide de España "conmovido por el gran afecto" y llamando a la unidad tras un baño de masas de siete días
El papa ha culminado este viernes en Santa Cruz de Tenerife su viaje de una semana por España, con una agenda repletísima de actos públicos y privados y con un marcado enfoque social.

Punto y final a un viaje que quedará para la historia, el del papa León XIV en España. Este viernes, el santo padre ha oficiado una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, última parada de un programa de siete días y cuatro ciudades que ha culminado "conmovido por el gran afecto" recibido, por el "corazón católico de España" y reiterando un llamamiento a la "unidad".
León XIV ha mostrado su emoción en unas últimas palabras, en las que ha asegurado volver a El Vaticano "reconfortado" por los testimonios "de fe y amor a la Iglesia" de los participantes de los diferentes momentos del viaje, que ha sido un constante baño de masas de fieles, vecinos y también curiosos.
La eucaristía de este viernes en la dársena del puerto de Santa Cruz ha sido el último de las decenas de actos que ha celebrado entre Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife, donde ha alternado misas multitudinarias como la de la plaza de Cibeles en la capital, o en la Sagrada Familia barcelonesa o en las dos grandes ciudades canarias, junto a otras más recogidas en iglesias modestas, eventos populares en estadios y pabellones y un altísimo cariz social.
Lo tuvo su histórico discurso en el Congreso de los Diputados, convirtiéndose en el primer papa que habla ante el Hemiciclo, pero aún más lo han tenido sus encuentros con migrantes en Canarias, con palabras en favor de una acogida "en derecho", o su visita a un centro de ayuda a los desfavorecidos, que fue su primer acto en Madrid nada más llegar a España.
Capítulo aparte para un encuentro con víctimas de abusos en la Iglesia Católica, que se organizó a última hora y que pudo celebrarse el lunes en la Nunciatura por espacio de una hora. Incluso, se adentró en la cárcel de Brians de Barcelona para compartir reflexiones y escuchar a varios presos.
Cada uno de sus actos públicos y cada uno de sus recorridos por las calles han estado bañados siempre por la presencia de masas de personas y un rotundo éxito organizativo a nivel nacional.
"Desde este puerto que lleva el nombre de la Santa Cruz mi pensamiento se extiende al mundo y sus heridas y quisiera repetirles el lema de este viaje: alzad la mirada", ha apostillado León XIV, con el convencimiento de que la humanidad está necesitada de perdón y reconciliación para una paz verdadera.
